Los empleos del narco

MIGUEL TORRES ROSALES

Es vergonzoso observar los resultados de la fallida estrategia de seguridad “abrazos no balazos”. Andrés Manuel López Obrador convirtió a las corporaciones policiacas en hazmerreir de los delincuentes, permitiendo el fortalecimiento de las organizaciones criminales, que hoy son el quinto empleador más importante del país.

El Ejército, Marina, Guardia Nacional y elementos estatales y municipales no pueden maltratar a quienes rompen la ley. En cambio, deben salir huyendo y liberar delincuentes cuando así lo ordena el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas. Ese que brindó sus respetos a la mamá del Chapo con un saludo público.

El fracaso de los “abrazos no balazos” en lo que va del sexenio nos ha dejado alrededor de 165 mil homicidios dolosos y casi 45 mil desapariciones forzadas. Y ahora resulta que posicionó a los cárteles de la droga como el quinto empleador más grande de México, ¡con una plantilla entre 160 mil y 185 mil miembros! Así como lo leen.

La lastimosa realidad de inseguridad en México fue recopilada en un estudio realizado por un equipo de investigadores, encabezado por Rafael Prieto Curiel, del Centro de Ciencias de la Complejidad, con sede en Viena, Austria, y publicado en la revista Sciencie.

Los trapitos sucios del Gobierno Federal en materia de seguridad fueron exhibidos, para que ya no sigan engañando y mintiendo al pueblo bueno y sabio.

La transformación de cuarta lleva al país al despeñadero. No se explica de otra forma el hecho de que las organizaciones delictivas generan tantos empleos remunerados, apenas por debajo de Fomento Económico Mexicano (Embotelladora Coca Cola), Walmart, Manpower y América Móvil.

Es aún más lastimoso saber que el crimen organizado genera más trabajos que la paraestatal insignia de la nación, esa que López Obrador dice defender a capa y espada: Pemex.

De los 160 mil a 185 mil trabajos generados por las bandas delictivas, el 17.9% están afiliados a Jalisco Nueva Generación; 8.9, al cártel de Sinaloa; 6.2, Nueva Familia Michoacana; 4.5 cártel del Noreste; 3.5, Unión Tepito; y el resto forma parte de grupos menores.

Los corridos, las telenovelas y series promueven un erróneo “éxito” de los narcotraficantes, Son determinantes para que nuestra juventud se afilie a las bandas y lleven una muy corta y violenta carrera delincuencial. En promedio vivirán unos 2.5 años, porque serán asesinados, quedarán discapacitados o terminarán en prisión. Las estadísticas indican que en México se registran 120 homicidios semanales entre las organizaciones.

El reclutamiento semanal del narco es de 350 a 370 personas, a fin de cubrir las bajas cotidianas. Es este proceso el que debemos detener, antes de que sea demasiado tarde y ya no podamos controlar a las bandas. En Zacatecas el propio Gobernador David Monreal reconoció hace unas semanas que la delincuencia está sacando a nuestros jóvenes de las escuelas para reclutarlos.

Como maestro rural conozco de las necesidades en los municipios y comunidades, la vulnerabilidad de nuestra niñez y juventud. Estoy convencido que la educación, trabajo digno y bien pagado y dotación de oportunidades, es una estrategia eficiente para protegerles y construir generaciones sanas, felices y que aporten a México.
Pido contundentemente al presidente Andrés Manuel López Obrador, terminar con la perniciosa cordialidad hacia las organizaciones criminales y le exijo que en este último año de su sexenio elimine la fallida estrategia de seguridad “Abrazos no Balazos”, por una más eficiente.