100 mdd, la ofensa de Peña

RAÚL MANDUJANO SERRANO

No es que se trate de una noticia nueva, no, es más, si intentáramos ponerle ecuanimidad al tema, ya socialmente don Enrique Peña Nieto fue crucificado. Así fue su sexenio –piensa el dramaturgo de cantina-, así que ahora, que lo vinculen con un soborno de 100 millones de dólares es una piedrita más con la que llenaron sus zapatos, aunque no deja de ser esa botana chairista para hacer jolgorio y desviar el encono social por el desabasto de gasolina.

Si, se trata –subliminalmente- de hacer creer que los huachicoleros tenían carta abierta para operar en el gobierno de Peña y que lo hacían por la “aportación” a  sus arcas personales o las de sus vasallos. La vulnerabilidad del sistema mexicano se entendió a partir del triunfo en las urnas de Andrés Manuel López Obrador y de cómo, desde las redes sociales, se contagió a la gente que estaba indignada a salir a votar por el de Macuspana. Así que, la noticia proveniente de Estados Unidos es un buen aperitivo para distraer la muy mala estrategia de combate al huachicol.

Por lo pronto, Alex Cifuentes, el testigo estrella de la Fiscalía de Estados Unidos en el juicio contra Joaquín “El Chapo” Guzmán, soltó la bomba en un juzgado de Brooklyn. Este, un narcotraficante colombiano, declaró que el capo del cartel de Sinaloa sobornó a Enrique Peña Nieto en octubre de 2012, dos meses antes de que este tomara posesión como presidente de México. Afirmó no recordar con exactitud la cifra que fue entregada al exmandatario del PRI, pero que podría rondar entre los 100 y 250 millones de dólares. «Joaquín me lo comentó», dijo Cifuentes cuando fue interrogado por el abogado de El Chapo, Jeffrey Lichtman, sobre el soborno a Peña Nieto. Su testimonio está basado en declaraciones y en fotografías enviadas a su móvil, pero nunca fue testigo presencial del supuesto pago, que se habría hecho en «maletas repletas de dinero» a través de una persona a quien identificó como » la comadre María»… En fin.

Colofón.- La influencia de las redes en el desabasto

Mientras degusta de un plato de pancita de res, acompañada de unas tortillas azules de comal y una agua de limón con chía, el hacedor de los escarnios editoriales observa como todos los días, al menos los últimos 22, cada vez que el presidente oriundo de Tabasco ruega la comprensión social para aguantarle el lamentable desabasto de gasolina, en las redes sociales, en facebook o twitter, surgen esas legiones adiestradas de «bots», «trolls», memesianos y otros sectarios  morenistas, que buscan opacar el enfado de la gente con argumentos que validan el trabajo “del Peje”, con un disfraz de combate a la corrupción, y que dan mensaje tras mensaje, cantaleta tras cantaleta, todo el día… Desgastan, aburren pero logran hacer llegar su mensaje. Les funcionó en las elecciones presidenciales, ni modo que ahora les falle…

Y ahí están, desacreditando a empresarios, llamando corruptos a la minoría priista y panista en el Congreso federal, consintiendo que campesinos indígenas saquien ductos y no se les acuse de huachicoleros, es más robaron porque el PRI y el PAN los llevaron a la pobreza. Es curioso, de verdad. Si usted lee noticias en redes sociales, si usa un perfil en facebook no me dejará mentir, ha iniciado una guerra silenciosa pero letal en redes sociales, es la nueva forma de operar de los grupos políticos que se confrontan por el poder.

El desprestigio es el nuevo avatar de los chairos del ciberespacio, y mientras más mensajes de odio se difundan, mayor es la penetración mediática. Se dan con todo pero, lo más lamentable es que esta comunicación violenta va aparejada de la desinformación, de la incertidumbre y la especulación.

Abajo, en la sociedad y víctimas colaterales, no importa esa guerra en las redes sociales, esa mala estrategia de difusión de López Obrador, lo que quieren abastecer sus autos de gasolina y que se acabe esta crisis que, se lo digo clarito y transparente, importa que se haga pero que no lastime…

Susurros.- Preocupante comunicación en Toluca

Susurran en corrillos de Independencia y Bravo que los toluqueños si quieren a un alcalde protagónico, que sí, que le gane las notas de 8 al gobernador pero que sea en serio… Y es que mientras refiere que el desabasto de gasolina se logra por las pipas que pidió y anunció, pues las gasolineras siguen cerradas y las filas no terminan… Mal, muuuy mal…

Twitter: @raulmanduj

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