Recibe Manuel Esperón homenaje póstumo en Bellas Artes

Foto: Misael Valtierra/Cuartoscuro.Com
México, DF.- El prolífico compositor mexicano Manuel Esperón González, quien falleció este domingo a los 99 años, a causa de un paro respiratorio, recibió un homenaje de cuerpo presente en el Palacio de Bellas Artes de esta ciudad.
El féretro de color caoba con los restos mortales del artista, arribó al vestíbulo del majestuoso recinto en punto de las 15:00 horas. Al pasar por la alfombra roja fue recibido entre porras y aplausos de familiares, amigos y público en general, que demostraba tristeza en el rostro, por la partida de quien fue uno de los mejores arreglistas musicales, reconocido a nivel mundial.
Unos 20 músicos, pertenecientes a los mariachis Juvenil Real de México, de Gustavo Chávez, y México 70, de Pepe López, ambos dirigidos por su líder Jesús López, iniciaron el tributo póstumo con la interpretación del tema Flor de Azalea, de la autoría de Esperón.
Beatriz García, viuda del compositor, sus hijas Graciela, Maigualida y Flor de Azalea, así como el presidente de la Sociedad de Autores y Compositores de México, Armando Manzanero, montaron la primera guardia de honor frente a un retrato gigante del autor de emblemáticas melodías como Amorcito corazón y Ay Jalisco, no te rajes.
Sobre el ataúd fue colocada una manta de terciopelo de color vino, un ramo de flores y una escultura en bronce de las manos de Esperón tocando las teclas de un piano. Alrededor había infinidad de colores y arreglos florales en tono blanco.
En su discurso, el subdirector del Palacio de Bellas Artes, Sergio Ramírez, destacó el honor que significa para el instituto que representa, rendir homenaje a Manuel Esperón, porque fue «uno de los grandes artistas de la música en la Época de Oro del cine mexicano».
Armando Manzanero destacó que tuvo la suerte de conocerlo como compañero de trabajo y amigo, por lo cual aseguró sentir mucho su partida: «Sus compañeros lo admiramos, su familia lo amó e indudablemente el pueblo de México va a cantar quién sabe cuánto tiempo más toda su música, que nos dejó en acervo. Trata de conjugar los verbos morir y vivir en Manuel Esperón, es definitivamente muy difícil.
«Yo creo que se fue, partió, pero mientras exista una nota musical en la vida de un ser humano, la música de él la vamos a tener en nuestro corazón, en este México y en todo el mundo, viva don Manuel Esperón», resaltó.
Beatriz García, viuda de Esperón, compartió al público presente en la ceremonia, en su mayoría adulto, un poco de la vida y obra de quien fue su esposo. Dijo que nació el 3 de agosto de 1911, en plena efervescencia de la Revolución Mexicana. Su infancia transcurrió en la calle Violeta de la colonia Guerrero, en esta capital, y desde entonces se nutrió del México tradicional.
«Su mejor paseo era recorrer el Zócalo y decía que su héroe favorito fue Emiliano Zapata, también conoció a Pancho Villa. En los años 20 fue cuando empezó su carrera en el cine mudo, acompañando las películas al piano.
«En 1933 compuso la música de La mujer del puerto y continuó haciéndolo en otras producciones, durante los años 40 y 50, en el apogeo de la Época de Oro del cine mexicano, donde realizó la mayor parte de su obra. Walt Disney personalmente le ofreció trabajar en Estados Unidos, pero no lo aceptó, prefirió regresar a México», reveló García.
Esperón musicalizó unas 500 películas y 947 canciones, todas arregladas para orquesta, mariachi y tríos.
«Era impresionante ver su sala de grabación. Ayudó mucho a Jorge Negrete, hicieron una mancuerna preciosa junto con Ernesto Cortázar, quien fue su brazo derecho en las letras, al igual que Felipe Bermejo, Pedro de Urdimalas y Amado Nervo. Trabajó con todos los artistas de la Época de Oro, quien haya bailado, cantado o chiflado, seguramente lo hizo con él.
«Hizo cantar a Sara García y su última película fue con Vicente Fernández; trabajó con Javier Solís y Lola Beltrán. Como dato curioso, les digo que cuando dirigía a la orquesta o mariachi lo hacía con la mano derecha, porque la izquierda sólo la tenía dedicada a Jorge Negrete.
«A Pedro Infante lo preparó para cantar en el filme ‘Viva mi desgracia’, pero se puso muy nervioso y le dijo a mi esposo: ‘Discúlpeme maestro, pero yo no sirvo para esto’. Entonces, Manuel lo alcanzó y lo regresó por el pasillo para decirle: ‘!Vamos a darle!’, y fue que grabaron las canciones al piano y todo salió muy bien», anotó.
Por último, Beatriz García dio gracias a Dios porque tuvo a su lado a un hombre maravilloso, a un excelente padre, esposo, ser humano, compañero, compositor, músico y, sobre todo, un excelente mexicano.
En su oportunidad, Consuelo Sáizar, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), destacó que Manuel Esperón fue una gran figura de la música nacional y una leyenda del cine en México.
«El amor arrebatado y el doloroso despecho, la valentía, la desesperación, el orgullo por la tierra y la celebración del mexicano, todo cabe en el espacio de una canción, cuando el compositor es un creador tan inagotable, como lo fue Manuel Esperón.
«Sus canciones permanecerán escritas desde siempre y para todos. Cuando nos desborda la emoción y nos faltan las palabras, siempre están ‘Amorcito corazón’, «Flor de Azalea’, ‘Serenata tapatía’ y ‘Yo soy mexicano’, para darle voz a nuestros sentimientos y expresarnos», subrayó.
Los mariachis entonaron una veintena de temas de Esperón, entre los que destacaron Amorcito corazón, Flor de Azalea, Mía, Yo soy quien soy, Ay Jalisco, no te rajes, Cocula, Traigo uno amor, Ni volveré, A la orilla del mar y El aventurero.
El público que asistió también montó guardia de honor. Algunos llegaron con imágenes del compositor y otros con flores, que depositaron sobre el féretro que permaneció cerrado. Una señora en silla de ruedas pidió apoyo de la gente para besar el ataúd y dar el último adiós de quien fue su autor musical favorito, pues dice que guarda sus canciones como uno de sus máximos tesoros.
José Ángel Espinoza Ferrusquilla dijo que: «Compositor es aquel ser humano dotado de una sensibilidad tal, que podría permitir escuchar hasta el sonido que producen las plantas al crecer, y ese fue Manuel Esperón».
Tras poco más de una hora de homenaje, el féretro con los restos del artista partió a las 16:24 horas, a bordo de un cortejo rumbo a una conocida agencia funeraria, donde a las 20:00 horas serán cremados, posterior a una misa.
Irma Dorantes, Alex Lora, Guillermo Méndez Guiú, Armando Manzanero, Armando Báez y Roberto Cantoral Zucchi fueron algunas de las personalidades que asistieron para despedir a Manuel Esperón, a quien le sobreviven su esposa Beatriz García, sus hijas Maigualida, Flor de Azalea y Graciela, así como sus nietos Alejandro, Fernanda, Valentina y Emmanuel.
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