Zacatecas, Zac.- La prueba PISA 2025 de la OCDE, aplicada a siete mil 843 estudiantes mexicanos de 15 años en 297 escuelas, ubicó al país por debajo del promedio en ciencias, matemáticas y lectura, con 41.8 por ciento de los evaluados bajo el nivel básico, más del doble del promedio de la organización, en medio de un choque político sobre la validez de la evaluación.
Los resultados históricos confirman una tendencia sostenida a la baja. En matemáticas, México obtuvo 388 puntos, siete menos que en 2022 y lejos de los 419 alcanzados en 2009, con apenas 30 por ciento de los estudiantes en el nivel básico frente al 65 por ciento del promedio de la OCDE. En lectura, el puntaje cayó de 415 a 408, el nivel más bajo desde 2009, con solo la mitad de los alumnos capaces de comprender textos extensos o distinguir hechos de opiniones.
Ciencias fue la excepción, con un avance de 410 a 414 puntos, aunque la mitad de los estudiantes tampoco alcanzó el umbral básico. En la nueva categoría de resolución computacional de problemas, México obtuvo 453 puntos, por debajo de los 500 del promedio de la OCDE, colocándose junto a Brasil, Colombia, Perú y Argentina, mientras China, Singapur, Corea, Estonia y Canadá encabezan la clasificación global.
El director de Educación y Competencias de la OCDE, Andreas Schleicher, calificó el panorama como grave, aunque situó el retroceso en lectura como un fenómeno internacional. El organismo atribuyó parte de la caída mexicana a la incorporación de más jóvenes de poblaciones antes marginadas gracias a la expansión de la educación secundaria, un efecto demográfico distinto a un deterioro puro del aprendizaje.
La evaluación también registró actitudes favorables entre los estudiantes mexicanos: 80 por ciento dijo sentir curiosidad por diversos temas, contra 73 por ciento del promedio internacional, y solo 11 por ciento consideró la escuela una pérdida de tiempo, frente a 24 por ciento en la OCDE. En el plano socioeconómico, tres de cada diez alumnos evaluados pertenecen al cuartil más desfavorecido, con un promedio de 387 puntos en ciencias, aunque 12 por ciento de ellos logró ubicarse en el cuartil superior de rendimiento, un grupo que la OCDE cataloga como académicamente resiliente.
La disputa política sobre PISA no es nueva. El expresidente Andrés Manuel López Obrador desestimó los parámetros de la prueba al considerarlos producto de una época neoliberal orientada a la privatización educativa, postura que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha mantenido al señalar sesgos y limitaciones en un estándar global que, dice, no contempla las particularidades culturales y sociales de cada país.
Frente a los resultados de 2025, Sheinbaum atribuyó el repunte en ciencias a la Nueva Escuela Mexicana y explicó la caída en lectura como una tendencia generalizada vinculada al uso de plataformas digitales, con una disminución menor en México que en otras naciones de la OCDE.
Sobre matemáticas reconoció el descenso, pero lo enmarcó como un comportamiento internacional compartido, y destacó el reconocimiento de la propia OCDE al papel de las maestras y maestros y a la disposición de los estudiantes a cuestionar, un rasgo que vinculó con los principios de su modelo educativo. La oposición, en cambio, ha usado los resultados para exigir al Gobierno Federal mayor rendición de cuentas en materia educativa.
LNY | Redacción

