Ellos y nosotros

JACOBO CRUZ

Es un hecho que, con el gobierno de Morena, el pueblo de México pasó de la esperanza a la decepción, pues con Andrés Manuel López Obrador en la Presidencia de la República se han agudizado los problemas sociales, políticos y de seguridad, lo que nos mantiene en una incertidumbre permanente sobre el futuro del país.

Aprovechando este espacio me quiero referir a dos acontecimientos recientes que son una muestra de que nada cambió con Morena, que la transformación del país fue sólo parte de un discurso elaborado para convencer a los mexicanos de que el proyecto que propuso López Obrador durante 12 años de larga campaña  fue inviable, y que a más de cuatro años de su mandato presidencial la situación es peor que con los gobiernos del pasado que fueron duramente criticados por el fundador de la llamada transformación.

Zacatecas se desarrolla en un ambiente de inseguridad que no ha sido posible controlarlo con la participación de los tres niveles de gobierno, tan sólo el 2022 cerró con 889 homicidios dolosos y acumuló 3, 309 casos de personas desaparecidas, según datos oficiales: y a una semana de acabar el mes de abril ya suman 89 homicidios dolosos, por lo que los pobladores esperan que terminen los hechos de violencia esperando que haya paz, seguridad y empleo.

Y desde luego que se pensaba, que todas las autoridades estaban aplicadas en las estrategias de combate a las acciones criminales, pero nos hemos encontrado con que  el alcalde de Guadalupe, Julio Cesar Chávez Padilla está acusado por la supuesta comisión de los delitos de homicidio y robo calificado en perjuicio del abogado Raúl Calderón, hoy ha sido separado de su cargo, ya no tiene fuero y ahora la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas,  podrá cumplimentar la orden de aprehensión en su contra.

Esta situación mantiene en crisis política al estado y en particular al municipio de Guadalupe, por ser el tercero en importancia a nivel estatal, pero que hoy está sumido en inseguridad y la gente tiene mucha desconfianza de sus autoridades dada la acusación que pesa sobre el expresidente Chávez Padilla, que Morena ponía como ejemplo de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo. Que cosas.

El otro caso es el asesinato de dos integrantes del Comité Estatal de Antorcha en el estado de Guerrero: Conrado Hernández Domínguez y su esposa Mercedes Martínez Martínez, que fueron asesinados a golpes la tarde del 12 de abril. Pero el cobarde crimen cobró la vida del pequeño hijo de la pareja de luchadores sociales, se trata de Vladimir Tlacaélel, un infante de apenas siete años, que fue asfixiado en el mismo ataque perpetrado contra sus padres cortando las ilusiones y el futuro del inocente.

Es algo muy grave, por eso iniciamos la denuncia del triple asesinato a nivel nacional, exigimos que los encargados de impartir justicia en el estado de Guerrero abran una investigación seria y apegada a los hechos para encontrar a los autores intelectuales y materiales que tiene tintes políticos de carácter local contra Antorcha.

Por eso es que habrá de continuar la exigencia de justicia en todo el país, esperando que las autoridades instrumenten las investigaciones, y si no hay resultados que lleven a la cárcel a los autores del horrendo crimen, si no hay justicia, emprenderemos una serie de movilizaciones regionales o nacionales en Guerrero y en cada estado para que se castigue a los culpables.

Con el crimen en Guerrero se demuestra que los luchadores sociales son muy vulnerables en los tiempos de Morena y este problema se debe a la polarización que ha provocado el discurso y práctica del gobierno de López Obrador, que se ha dedicado a acusar a activistas sociales, a defensores de derechos humanos y a periodistas que él considera como enemigos de su proyecto; nosotros no descansaremos hasta que se aplique la justicia para los entrañables compañeros de Guerrero.

El pasado 23 de abril, realizamos la Jornada Nacional de Denuncia, a través del concurso de oratoria, donde los participantes coincidieron que con el gobierno de Morena el pueblo de México pasó de la esperanza a la decepción, pues con la 4t en la Presidencia de la República se han agudizado los problemas sociales, políticos y de seguridad, lo que nos mantiene en una incertidumbre permanente sobre el futuro del país.

Una cosa queda muy clara, entre nosotros se desarrolla la fraternidad y la lucha permanente para que los guadalupenses salgan adelante, eso fue lo que provocó las calumnias, el encarcelamiento, la persecución y satanización por parte de quien hoy es prófugo de la justicia en Guadalupe. Ahora sólo hay que esperar que las autoridades hagan su trabajo para fincar las responsabilidades, pero los hechos y la historia están colocando a cada uno en su lugar, pues no somos iguales.

Para el caso de los antorchistas asesinados en Guerrero, seguiremos exigiendo: ¡Justicia para nuestros muertos!, pero los sabremos honrar con más trabajo organizativo para que sus nombres queden grabados en la memoria de México como ejemplo de congruencia, conciencia y lucha por la justicia social. Y lo que decimos lo respaldamos con hechos, tan sólo en el tema deportivo estaremos realizando la Espartaqueada Deportiva Nacional del 6 al 14 de mayo en el municipio de Tecomatlán, Puebla para demostrar que somos un solo hombre y un solo ideal, mientras el invento de Morena se pudre desde dentro con ejemplos como el de Guadalupe.