La extraordinaria que pocos quieren

GABRIEL CONTRERAS VELÁZQUEZ

Sólo en Zacatecas se puede ver una elección extraordinaria en ausencia de un partido político (por decisión propia), la participación de una candidata independiente sin registro, y partidos de oposición listos para aceptar su derrota incondicionalmente con candidatos que ocupan los primeros lugares de las listas plurinominales de sus partidos.

Sólo en Zacatecas ha sucedido que el dirigente nacional de un partido (PRI) venga a reprochar la retirada de su contrincante (Morena), al tiempo que reprueba el derroche financiero que representa un ejercicio excepcional como las votaciones del próximo 4 de diciembre (claro, por culpa de los de enfrente).

Sólo en Zacatecas somos testigos del encumbrado descontento de la ciudadanía hacia los partidos políticos sin excepción. Basta echar un ojo en las redes sociales de la ex candidata Soledad Luévano, para conocer el estado de decepción en que se encuentra buena porción de quienes sufragaron por ella. La mayoría de quienes ahí opinan coinciden que el haber aceptado no participar en la extraordinaria la convierte de facto en aquello de lo que tanto se queja: una integrante más de la mafia en el poder.

Sólo en Zacatecas podemos constatar que las candidaturas independientes son vistas por la población como un trampolín hacia los puestos públicos, antes que un proyecto y un espacio que priorice la amalgama de agendas ciudadanas de la sociedad civil. Lo redituable es asumirse como pequeños partidos políticos en franca desventaja.

Y sin embargo, la elección se mueve hacia su etapa final y huele a abstencionismo. Medianamente habrá de rescatarla el único debate entre aspirantes, antes de la jornada electoral. Ahí habrán de refrendarse los monólogos en forma de burocratismo electoral.

Por un lado la voz adormecida y forzada de Judit Guerrero –sus spots son una invitación a dudar de su optimismo- frente a la defensora del sufragio morenista, Lupita Medina, la cual hará hasta lo imposible por robarle al ladrón priista lo que recién le quitó al Movimiento de Regeneración Nacional. Y ya saben: “ladrón que roba a ladrón”.

En la otra esquina, los independientes dispuestos a rasgarse las vestiduras por la injusticia del sistema político mexicano, el cual debe de ser transformado a su llegada, sin un proyecto claro, convincente y maduro. El problema insalvable –según ellos- es que las leyes promueven la inequidad en la contienda. No importa que en otros estados de la república los independientes hayan logrado triunfos significativos con semejantes recursos limitados.

Los temas de la agenda zacatecana no son relevantes para el escenario electoral. La crisis en las finanzas estatales, el titubeo de la administración de Alejandro Tello para investigar a fondo las sospechas de enriquecimiento ilícito del ex gobernador Miguel Alonso, aduciendo que a falta de una denuncia formal no podrían desplegar en potencia las averiguaciones correspondientes.

El desfalco en obra pública, expuesto antes los medios por el secretario de Finanzas, Jorge Miranda, cuando afirmó que el gasto del presupuesto estatal en aquél rubro no se contrasta con la infraestructura que dijo haberse realizado durante el sexenio pasado. Igualmente, las observaciones que realizara la Auditoría Superior de la Federación en el gasto federalizado, al no poder comprobar la correcta aplicación de 4 mil millones de pesos en distintos programas de las dependencias federales, como lo dio a conocer en un primer momento La Jornada Zacatecas (“De 2011 a 2014, la ASF con ‘dudas’ en aplicación de 4mil mdp en Zacatecas”, La Jornada Zacatecas, 20 de septiembre de 2016).

Vaya, ni siquiera la defensora a ultranza del anterior triunfo de Soledad Luévano, Guadalupe Medina, ha retomado las denuncias que realizara en su momento la ex candidata del Movimiento de Regeneración Nacional, sobre las irregularidades en las cuentas públicas del ayuntamiento de Zacatecas, durante la administración del ahora diputado Carlos Peña Badillo, y su suplente, Alfredo Salazar de Santiago.

La ciudadanía le recuerda a Lupita, con nitidez de memoria, aquél episodio de su campaña cuando aseguró a un puñado de vecinas durante uno de sus mini mítines políticos en la capital, que los Monreal fueron la puerta de entrada del “narco” a Zacatecas.

Aquella reunión donde, sin pudor, Lupita llevó su campaña a los extremos cuando alertó: “yo no sé si las amas de casa quieran que levanten a sus hijos o a su marido. ¿Quieren violencia, quieren sangre? Nadie queremos eso. Y entonces cómo vamos a permitir que esos partidos que ahora vienen a decirnos que son honestos, cuando vienen manchados de sangre y manchados de corrupción”.

Muy probablemente pase por alto toda esa narrativa radical durante el debate, pues es ahora ella quien ampara la victoria del Movimiento de Regeneración Nacional. Ese partido en el que, según Lupita, abundan los intereses de los grupos ligados al crimen organizado.

Viene a la memoria aquella máxima: “He aquí mis principios. Pero si no le gustan, tengo otros.”

Twitter: @GabrielConV

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