La importancia de legislar sobre el campo

Históricamente, la legislación agraria mexicana representa una gran victoria de los sectores populares y, en ella, se materializó una de las causas sociales de mayor importancia. La Constitución Mexicana de 1917 introdujo esquemas agrarios con diferencias sustanciales en cuanto a la propiedad inmobiliaria en el campo y la ciudad, tipificada en la Constitución liberal de 1857.
Posteriormente, el Congreso Constituyente de 1916-1917 reconoció la raíz popular y campesina de la Revolución Mexicana y la necesidad de transformar las relaciones en la estructura socio-económica del agro mexicano. De esta forma, el Artículo 27 constitucional retomó las antiguas demandas Zapatistas de tierra y libertad; y dio forma a un sistema jurídico agrario de un enorme contenido social.
En la actualidad, pese a la existencia de la Ley Federal de Desarrollo Rural Sustentable, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 17 de Diciembre del 2001, Zacatecas carece de una Ley equivalente a nivel local; siendo un estado de vocación plenamente agropecuaria. Por tal motivo, junto con las compañeras diputadas y diputados del PRD, mañana presentaremos  la Iniciativa de Ley para el Desarrollo Rural Integral Sustentable del Estado de Zacatecas, que implica un conjunto de normas jurídicas que regulan todo lo relativo al campo y en defensa de los derechos de las mujeres y los hombres que lo trabajan. Esta Iniciativa de Ley retoma lo más destacado del trabajo legislativo previo en la materia, a la vez que integra aportes innovadores teniendo como eje la Agroecología como modelo de desarrollo.
En esta Ley se destacan la integración del Consejo Zacatecano de Desarrollo Rural Integral; figura que impulsa la elaboración de políticas agrarias transversales, la planeación y coordinación de las políticas públicas para el desarrollo rural integral sustentable; donde se articula la planeación y la participación de la sociedad en dicha integralidad como derecho constitucional, la ejecución de los programas de desarrollo rural integral sustentable, la fijación de las responsabilidades y derechos de cada actor en el medio rural; como medios para dar voz a los que no la tienen. De ninguna manera, podemos olvidar la enorme deuda histórica con los campesinos.
La historia mexicana, por lo tanto, nos ha mostrado que la pobreza y el atraso rural no han sido solucionados sólo a partir de políticas asistenciales, además de que la aplicación y distribución del gasto público destinado al desarrollo social rural -tanto a nivel nacional como en las entidades federativas-, han mostrado deficiencias marcadas que impiden su aprovechamiento, ya que los apoyos son escasos y no llegan a los más necesitados y, con frecuencia, se desconoce su destino y sus efectos. 
Para revertir esta situación, es fundamental instaurar un sistema de desarrollo rural acorde a las posibilidades de los agricultores, a su realidad e integrar en él todas las soluciones para encarar los problemas que hacen vulnerable al campo. En este sentido, tal como lo afirma Olivier De Schutter, relator especial de las Naciones Unidas sobre el Derecho a la Alimentación “la Agroecología imita a la naturaleza, no a los procesos industriales. Reemplaza los insumos externos, como fertilizantes, con el conocimiento de cómo una combinación de plantas, árboles y animales pueden potenciar la productividad de la tierra».
En consecuencia, para emprender cualquier actividad de apoyo institucional para el medio rural, lo primero que debe considerarse es a quién o a quiénes se pretende beneficiar o atender con la aplicación de cualquier programa de apoyo. Esto se debe a que en el campo coexisten tres grandes grupos de productores: los capitalistas agrícolas, altamente modernizados y tecnificados; los agricultores que requieren de apoyos para producir (clase media rural); y los pobres del campo. Por lo tanto, la cuestión de fondo tal y como lo precisa el investigador en temas rurales, Carlos Manuel Castaños, radica en “la búsqueda conjunta para lograr la autosuficiencia alimentaria rural, como el primer paso para alcanzar la soberanía alimentaria.”
Nota: Hoy celebramos el 205 Aniversario del natalicio del Benemérito de las Américas: Benito Juárez. Para entender la situación actual y resolver nuestros grandes problemas nacionales, es preciso reflexionar sobre el legado de nuestros grandes hombres, en particular, sobre el de aquel gigante oaxaqueño.

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