El nuevo PRI en conflicto

El Partido Revolucionario Institucional de hace 20 años no es el mismo que ayer rindió protesta ante su dirigente nacional y menos aún, su consejo político que está conformado por juniors y ex perredistas de nuevo cuño que fueron y regresaron para levantar la mano en el gimnasio Marcelino González.
El nuevo PRI que hoy inicia una nueva ruta en Zacatecas no tiene bien claros sus tradicionales colores, tampoco es un partido homogéneo que muestre solidez en su estructura. No se ve un partido fuerte, monolítico, unido.
Se observa un partido de coyuntura, de transición, de oportunidad, no de principios.
Apenas el sábado 13 de noviembre de 2010, Julio César Flemate y Angélica Náñez rendían protesta en la dirigencia y en la Secretaría General en un conocido hotel de la ciudad. Cuatro meses después solicitaba permiso por tiempo indefinido para “atender” una invitación del gobernador Miguel Alonso para dirigir el balneario Paraíso Caxcán que depende del Issstezac.
Flemate nunca tuvo el control del partido. Javier Valadez y Edgar Rivera Cornejo quienes contendieron por la presidencia del Comité Directivo Estatal priista, decidieron declinar a favor del ex alcalde de Juchipila para mantener la unidad partidista. El único que sacó provecho de la maniobra fue Javier Valadez Becerra, el operador político principal en el tricolor.
Una de las declaraciones que evidenciaron que Flemate no duraría mucho tiempo al frente del tricolor, fueron las declaraciones que hizo al diario NTR el jueves 4 de noviembre:
“Pedro de León Mojarro no tiene voz ni voto en  el partido, ni lo tendrá; no es militante del Revolucionario Institucional al menos hasta donde yo tengo conocimiento  nunca ha sido afiliado”.
Sin embargo, ayer la vida política mostró dos facetas, la del vencido y la del vencedor: nadie se acordó de Julio César Flemate y en cambio, Pedro de León rindió protesta como nuevo consejero político y además, el dirigente nacional priísta, Humberto Moreira Valdez le comprometió en conferencia de prensa una cartera en el Comité Ejecutivo Nacional. No se especificó cuál, pero ya la tiene.
Pedro de León Mojarro fue dirigente estatal del Partido de la Revolución Democrática al inicio de la administración de Ricardo Monreal. Su envío al CEN del PRI marca un alejamiento de la política interna en Zacatecas. ¿Se cumplirá?
Subidas y caídas en la política zacatecana.
Sin embargo el priísmo a pesar de ocupar hoy el gobierno del estado no atraviesa por su mejor momento. Aflora la división entre sus filas.
En plena ceremonia de toma de protesta del nuevo dirigente interino Juan Carlos Lozano Martínez, ex alcalde de Tabasco y de Araceli Guerrero Esquivel, ex presidenta municipal de Villa García, la priísta María del Refugio Calderón arremetió duro contra la nueva dirigencia y consejo político estatal.
Al estilo bronco de la ex diputada y ex senadora priísta, fiel integrante el grupo del ex gobernador Arturo Romo Gutiérrez, enfatizó que se tomó una decisión autoritaria y abusiva en el PRI.
Que quede claro, dijo Calderón, se están pisoteando los estatutos del PRI. Hay una inmensa mayoría de perredistas que hoy asumen sus cargos de consejeros; para poder ser consejeros necesitaban tener hasta tres años de militancia partidista. Es un abuso, están pisoteando la dignidad del partido y de los priístas.
El priismo zacatecano no ha podido consolidar una dirigencia desde que perdió las elecciones en 1998. Hoy que retoma el poder en Zacatecas, registra una de sus divisiones más agudas que haya padecido.
La nueva historia del priismo en Zacatecas apenas empieza a escribirse.
Al tiempo.

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