Zacatecas, Zac.- El aumento de 3.2 por ciento al subsidio federal ordinario ayuda a la Universidad Autónoma de Zacatecas a enfrentar la inflación, pero no resuelve su déficit histórico, afirmó el coordinador de Planeación, Juan Armando Flores de la Torre. La institución revisa su gasto y prepara un plan de austeridad.
Flores de la Torre explicó que el incremento favorece a la universidad solo para solventar el alza de precios y que, en términos reales, el déficit estructural no puede cubrirse con un ajuste de esa magnitud. La institución, que atiende a cerca de 40 mil estudiantes, analiza el crecimiento de su estructura y busca demostrar que su plantilla corresponde a las necesidades académicas y administrativas, y que no está inflada.
Para revisar la situación financiera, el rector Ángel Román Gutiérrez instaló el Consejo Operativo de Planeación, integrado por las secretarías General, Académica y Administrativa y la Coordinación de Planeación. El órgano evalúa medidas a corto, mediano y largo plazo, entre ellas el gasto institucional, la apertura de nuevos programas y la diversificación de la oferta educativa. Flores de la Torre recordó que el crecimiento de la universidad ha dependido históricamente de recursos extraordinarios, por lo que, sin ellos, deben valorarse alternativas más complejas.
La semana pasada se presentó al Consejo Universitario un diagnóstico del costo de los distintos tipos de personal y de la cobertura de sus prestaciones, conforme al anexo de ejecución del convenio de apoyo financiero. El funcionario precisó que las decisiones no deben afectar el desarrollo de las clases ni contravenir el contrato colectivo de trabajo. Descartó, por ahora, un aumento de cuotas: los estudiantes pagan 70 pesos de inscripción más una aportación para gastos de operación de su unidad académica, lo que ubica a la UAZ entre las universidades más económicas del país y hace depender su operación de los subsidios estatal y federal.
El anteproyecto de presupuesto fue avalado por el Consejo Universitario y entregado a la Secretaría de Finanzas el 30 de septiembre. La Legislatura local lo definirá hacia diciembre, mientras el Congreso de la Unión analiza el proyecto federal en noviembre. Para el subsidio federal se estiman alrededor de dos mil 30 millones de pesos, cifra sujeta a aprobación. En enero el rector firmará el anexo de ejecución del convenio y, entre enero y febrero, se integrará el presupuesto y se evaluará una posible reasignación de recursos. Con base en esos montos se definirá un plan de austeridad que deberá aprobar el Consejo Universitario, sin comprometer docencia, investigación ni extensión.
LNY | Redacción

