Retos electorales del 2024

MIGUEL TORRES ROSALES

Estamos a menos de cinco meses para que en México tenga lugar el proceso electoral más grande en la historia del país.

Por sus características coyunturales será uno de los más complicados, puesto que la oposición en este 2024 deberemos enfrentar los grandes retos que implica una “elección de Estado”, caracterizada por el intervencionismo permanente del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Además, tendremos que superar su rancio populismo, la constante polarización social que promueve y como alternativa política debemos plantear propuestas para resolver los graves problemas de la nación, como las crisis de inseguridad, salud, educación, migratoria, económica y democrática, por mencionar sólo algunas.

El próximo 2 de junio más de 97 millones de mexicanas y mexicanos deberán acudir a las urnas para elegir a 20 mil representantes populares, entre ellos al Presidente número 66 de nuestra República, 128 Senadores y 500 Diputados Federales, nueve gubernaturas y renovar 31 congresos locales.

Y la ciudadanía deberá salir a votar en medio de graves irregularidades, como la larguísima campaña oficialista que lleva seis años; el involucramiento de los cárteles en los procesos electorales; la militarización de la nación; con el incremento en recursos y adelanto en la entrega de los programas sociales electoreros a adultos mayores, estudiantes y mujeres; con el engaño de la inauguración de las megaobras inconclusas del Aeropuerto de Santa Lucía, Dos Bocas, Tren Maya, Tren Interoceánico y la Farmaciototota. Todas duplicaron o triplicaron sus costos y ninguna funciona al 100 por ciento.

En este año los comicios se llevarán a cabo frente al intento presidencial de acabar con la democracia, ya que dos de las principales instituciones garantes de los resultados tienen al frente a titulares señaladas por sus vínculos con el Ejecutivo Nacional y Morena. Me refiero al Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), encabezados por Guadalupe Taddei y Mónica Soto. Deberán comprobar que su compromiso es con la nación y su gente.

En la más grande elección de México participaremos de manera individual o coaligada en el proceso siete partidos políticos: PRD, PAN, PRI, MC, Morena, PVEM y PT, que presentaremos al electorado plataformas totalmente opuestas entre sí, como es el caso de la coalición electoral Fuerza y Corazón por México, que integramos perredistas, panistas y priistas para presentar un proyecto alternativo de gobierno con enfoque social.

Los tres partidos de la verdadera oposición mexicana impulsamos como nuestra coordinadora a Xóchitl Gálvez, en quien confiamos para cambiar el rumbo, puesto que el país ya no podría soportar otros seis años de autoritarismo, imposiciones, polarización, populismo, mentiras, corrupción y violencia. En este sexenio que está por concluir ha quedado claro que López Obrador sí fue un peligro para México y también lo será su “corcholata” Claudia Sheinbaum.

El desafío es grande, pero la oposición del PRD, PAN y PRI estamos listos para enfrentarlo. Pedimos al electorado que nos dé su confianza, porque no les fallaremos, como ya lo hizo la transformación de cuarta, porque para nosotros sí son primero los pobres, las mujeres, la juventud, la niñez, las personas adultas mayores, los paisanos, la educación, salud, seguridad, atracción de inversiones, generación de empleo, desarrollo y democracia.