Informes, cartas a la doncella

RAÚL MANDUJANO SERRANO

Los informes de alcaldes son como esas cartas de amor que el casado le envía a la doncella que quiere conquistar, pero sin comprometerse, dice el hacedor de los villancicos irreverentes mientras degusta de un ponche con tejocotes y flor de Jamaica. Mire –añade el escribano-, los que más destacaron, desde la óptica de quien redacta, fueron el de San Mateo Atenco, con Ana Muñiz Neyra, a quien los ciudadanos, a su llegada, le reclamaban seguridad pública y protección civil. Para responder a esos temas la alcaldesa invirtió 43 millones de pesos en obras y acciones como la implementación del Centro de Control, Comando, Comunicación y Cómputo, la ampliación del sistema de video vigilancia, además de equipamiento digital de elementos y vehículos, y vaya que está dando resultados porque genera confianza en el mercado local del calzado y de los propios visitantes. Acertada.

Y en Metepec, por ejemplo, la atención se centra en garantizar la seguridad de habitantes, locatarios y visitantes. El alcalde Fernando Flores Fernández habló de la puesta en marcha seis Centros de Atención Inmediata (espacios “naranja”), libres de violencia de género y la generación de entornos saludables para prevenir el delito. Habría que decirlo, Metepec es con mucho uno de los municipios más idóneos para vivir en el Estado de México, por sus indicadores de seguridad, educación, cultura artesanal, así como su desarrollo comercial y empresarial. Más que acertado.

Como estos, “también me gustaron” –dice el periodista-, los logros mostrados en Mexicaltzingo, con Saray Benítez Espinoza; Donato Guerra, con Carmen Albarrán Gabriel; Huixquilucan con Romina Contreras de Vargas; y Zinacantepec, con Manuel Vilchis Viveros, aunque ¡ojo! en general, todos, todos sin excepción, siguen arrastrando las sempiternas promesas del político a la consorte ciudadana.

El 20 al salario, bien, pero…

De acuerdo con la Universidad Iberoamericana, la alta inflación del 2022 hace que el anunciado incremento salarial, apenas represente un 5 por ciento real sobre el ingreso de los trabajadores. Mire, explica el periodista sotanero, en el 2022, un ciudadano recibía al mes poco más de 5 mil pesos, mientras que la canasta básica mensual, por persona, se situaba en los 2 mil 243 pesos. Es decir, una familia integrada por dos personas subsistía muy bien alimentariamente, pero, habría que ir un poco más a fondo.

La canasta básica la integran artículos de primera necesidad, como tortilla, pan, frutas, verduras, arroz, avena, frijol, leche, huevo y algún tipo de carne, pero no incluye pagos de luz, agua, servicios, y menos vacaciones o artículos como televisores, telefonía, transporte e incluso redes sociales, así que el salario mínimo no debe medirse a partir de la canasta básica, sino desde las necesidades básicas de un hogar. Me explico –aclara el amanuense-, si se mide a partir de la inflación, cualquier ingreso será insuficiente porque siempre hay inflación. Es algo así como las plataformas de Didi o Uber, cuyo servicio normal cambia por su tarifa dinámica, que depende de la demanda, aunque siempre están en esa tarifa. Son abusos no regulados e incluso permitidos por la autoridad. Lo mismo ocurre con la inflación.

Por ello las celebraciones navideñas evidencian el descontrol de los precios. Las mercancías y alimentos invernales han aumentado entre un 11 y 14 por ciento, así que, el incremento salarial es muy alentador pero insuficiente, pero, claro que son buenas noticias… Por cierto, la próxima semana esta columna editorial tendrá una crónica especial sobre la posada de Periodistas y Comunicadores, que reunió a alcaldes, reporteros, camarógrafos, fotógrafos, gente sencilla pero bella y divertida, en momentos muy chingones. Hasta otro Sótano…

X: @raulmanduj