Doña Leonor Cortés Moctezuma: La última princesa zacatecana

JAIME ENRÍQUEZ FÉLIX

Descendiente directa de Hernán Cortés e Isabel Moctezuma (Tecuichpo Ixcaxochitzin por su nombre náhuatl) que había nacido en 1509 en la Gran Tenochtitlan, hija menor del tlatoani Moctezuma Xocoyotzin, Doña Isabel fue educada en el Calmecac y fue la predilecta de su padre. Fue casada simbólicamente con Cuitláhuac, que había sido nombrado nuevo tlatoani. Sin embargo, al morir de viruela, fue casada en segundas nupcias con Cuauhtémoc.

Procreó siete hijos de tres matrimonios posteriores con españoles. Doña Isabel acompañó siempre a su padre, Moctezuma, e inclusive estuvo a su lado, cuando fue muerto de una pedrada mientras se mostraba ante su pueblo.

Se dice que Doña Leonor fue hija de Hernán Cortés con doña Isabel, quien nunca la reconoció como propia por considerarse que este la había tomado por la fuerza. Tanto así, que la dejó fuera de testamento.

Leonor Cortés Moctezuma casó con el español Juan de Tolosa, descubridor de las minas de plata en ese estado, viviendo posteriormente en Nochistlán, donde se fundara la primer Guadalajara.

Así, los zacatecanos somos herederos de la noble sangre azteca de quien fuera prácticamente el último tlatoani que, más que por las armas, cayó seducido por la magia de las armaduras y de los hombres pegados a un caballo, como parte de la profecía de Quetzalcóatl.

Hernán Cortés, a pesar de sus defectos, era el primer hombre, de entre los conquistadores de México. Llegó a estas tierras como su líder y representante de la corona española.

Los zacatecanos llevamos en la sangre a Juan de Tolosa, a Moctezuma y a Hernán Cortés. Pocos territorios de la nación tuvieron ese privilegio. Esto muestra la importancia que, al inicio de la Colonia, tuvieron estas tierras rojas, inundadas de plata y de la hermosa cantera rosada.

Pero la historia no termina aquí: Otra hija de Moctrezuma, Xipaguazin, fue robada –o matrimoniada, aunque no haya acta de por medio- por Juan de Grau, barón de Toloriu, quien la rebautizó como María.

Se embarcaron a España –precisamente a Toloriu- acompañados de hermanos y de un séquito de asistentes, que ocupó la casa del barón. María tuvo un hijo, desde luego mestizo, Don Juan Pedro de Grau y Moctezuma, BARÓN DE TOLORIU Y EMPERADOR LEGÍTIMO DE MÉXICO.

Este pueblo, de clima áspero y pegado a los Pirineos, nada tenía que ver con los climas y ambientes en que se había desarrollado María –ó Xipaguazin-. Esta hija de Moctezuma murió el 10 de enero de 1537. Se dice que de tristeza. Fue enterrada en la parroquia del pueblo. La placa que aún permanece en este solitario lugar, reza lo siguiente:

«Le Chapitre des Chevaliers de l’Ordeed la Couronne Azteque de France, a la memoire de S.A.J. Princesse Xipaguazin Moctezuma, epouse du noble Juan de Grau, Barón de Toloriu. Decedee enm L’an 1537.
Chevalier L. Vilar Pradal de Mir> Toloriu también fue llamado «el lugar donde las brujas hacen nido.

Sus herederos, que se contaron por miles, reclaman aún hoy, una tajada del imperio azteca o una pensión: la pensión Moctezuma, que el gobierno otorgó durante algunos años a tan distinguida estirpe, hasta que en 1934, el presidente Abelardo Rodríguez decidió “mocharles” la manutención, que era en su momento de 413.59 pesos. Provocó amparos, la supuesta arbitrariedad e injusticia de los herederos de Moctezuma. Aún hoy, hay demandas por las tierras que pertenecieron al insigne tlatoani, señalando que la deuda no está cerrada, ni la herencia cubierta, y que esta es además, imprescriptible, por lo que el gobierno mexicano adeuda siglos de intereses.

El otro secreto que encierra la familia Moctezuma, es que la princesa mexicana enterró sus riquezas en la casa Vima, donde vivió, y a la fecha aún arriban aventureros en busca de la especulación y la ilusión del tesoro de la mexicana.

En este pueblo hay solamente 14 pobladores, pero la magia y el hechizo mexicanos, está vigente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *