Cruz Roja

GILDA MONTAÑO

Hoy, un joven se dio cuenta de que toda la materia es meramente energía condensada vibrando lento. Que todos somos una conciencia que se experimenta a sí misma subjetivamente. No existe la muerte. La vida es solo un sueño. Y somos la imaginación de nosotros mismos. Él es Bill Hicks.

El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es la red humanitaria más grande del mundo, cuya misión es prevenir y aliviar, en todas las circunstancias, el sufrimiento humano; proteger la vida y la salud, y hacer respetar a la persona humana, en particular en tiempo de conflicto armado y en otras situaciones de urgencia. Está presente en todos los países y lo apoyan millones de voluntarios.

Me invitó de pura chiripa mi amigo Mario Vázquez de la Torre, presidente de la Cruz Roja de Toluca y Metepec, a que lo acompañara, como consejera de la institución. Él ha sido voluntario allí, la friolera de treinta y dos años. Es un honor, pensé.

Conozco a Mario, porque mi hijo lo quiere como hermano. Un día hace ya 35 años, el Sol de Toluca, sacó en su primera plana, una foto, de un guardabosque, del Parque Sierra Morelos, apuntándonos, porque Pancho, el perro que llevábamos a correr allá, empezó a perseguir a unos patos. Fue eso un caos. Y como Mario ha sido, además un extraordinario fotógrafo, no se le pasó el evento.

Mario un día supo, hace ya tres años, que mi hijo, tenía el muy recién llamado Covid. Del que dicen, murieron ya cerca de un millón de mexicanos. Se fue a inyectarlo y a apoyarlo en todo lo que pudo. El ya lo había tenido y se volvió a contagiar. Y el universo le permitió salir adelante. Les hablo de la época en la que todavía no había nada para que se extinguiera. Prueba que tuvo que pasar la humanidad entera, tres años. Y Mario de paso. La fe es lo que los trae agarrados de la mano de Dios.

Y así las cosas, llegamos a una institución llena de amor, de ganas, de aparatos de primera generación, laboratorio, de rayos X, y de seres humanos comprometidos, llenos de ganas de ayudar al ser humano, que dentro de muy poco, se reformará de cabo a rabo.

Existe ya un proyecto al que se le invitó al actual presidente municipal, para que pudiera conocer y apoyar. Ojalá le dé tiempo suficiente para hacerlo. La reforma que se hará al inmueble, costará solo 8 millones, lo que significa muy poco dinero, para la magnitud del proyecto y de la gente a la que se ayuda cotidianamente.

Entre Toluca y Metepec, que también preside Mario Vázquez, suman 70,000 mil servicios médicos al año, lo que permite obtener los recursos necesarios para brindar y responder a casi 7 mil llamados de emergencia y rescates gratuitos, para salvar la vida de las personas.

Aún recuerdo hace 6 meses, el estacionamiento donde siempre están las ambulancias, por cierto, después de dos años, ya nuevas, absolutamente equipadas por todo lo que una persona que dentro, lucha por su vida, pueda necesitar, y con personal perfectamente adiestrado para apoyarlo.

Ese lugar, estaba repleto de toneladas y toneladas de víveres, enseres, ropa, comida y agua, que se juntó para Acapulco y sus alrededores. Porque hasta el más recóndito lugar ellos pudieron llegar. Ellos sí sabían cómo estaba la situación. Ellos sí pudieron pasar. Cruz Roja Toluca llevó aquella vez, la friolera de 47 toneladas de ayudada humanitaria.

Soy con ellos, parte integrante del Consejo. Y agradezco enormemente la generosidad, gentileza, inteligencia y credibilidad que le dan a esta enorme y altruista institución mundial, de la que me siento muy honrada en pertenecer. Ayúdenla para que ayude. Es más, mucho más, de lo que la gente pudiera ni remotamente imaginar. Es el lugar más prestigiado del mundo.

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