El grito de Dolores

RAÚL MANDUJANO SERRANO

Fíjese usted –dice el creador del irreverente sótano-, hasta el último minuto del día 15, o sea hoy, Alfredito será gobernador, y desde el primer minuto del día 16, la maestra Delfina gobernará. Uno da el grito por los dolores del 213 aniversario y ella preside el desfile conmemorativo de la gesta, que ocurrió, por cierto, el 27 de septiembre de 1821, cuando el Ejército Trigarante de Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero, entró triunfante a la ciudad de México. El grito es de dolores, no por alguna consorte, no, sino por el dolor que la conflagración causaría a los mexicanos. Y por eso el lábaro patrio, el primero, el que empuño el cura Miguel, llevaba la imagen de la Virgen de Guadalupe, quien padeciera el máximo dolor por la pérdida de su hijo Jesús. El país derramaría por la guerra, la sangre de unos 500 mil mexicanos.

Por eso debería ser un grito de dolor por cada repique de la campana. Dos resuenes por cada mujer y tres por cada hombre, por los héroes que dieron su vida en la guerra. Tradicionalmente sería: “¡Viva nuestra Independencia Nacional! ¡Vivan los Héroes que nos dieron Patria y Libertad! ¡Viva Hidalgo! ¡Viva Morelos! ¡Viva Allende! ¡Viva Doña Josefa Ortiz de Domínguez! ¡Viva México!” (Pero cada presidente le pone su ‘toque’, moda e ideas). El de Miguel fue: ¡Viva la América! ¡Viva la Virgen de Guadalupe! ¡Muera el mal gobierno! Como sea, el llamado de las campanas convoca a un duelo, en cambio, hoy las usamos para la fiesta. Celebramos la independencia sobre el yugo español en una guerra duró 11 años.

Y festejamos con esa comida que en las noches de la guerra consumían los ‘indios guerreros de Hidalgo’: tacos dorados en manteca, con frijoles o queso, flor de calabaza, pollo o mole, pozole, pambazos de papa con chorizo, huaraches de frijol y huitlacoche, tamales de maíz y mezcal o pulque. Miguel decía que, “para vencer ‘gachupines’, panza llena, corazón contento” y así, cada noche, acompañada del sonido de las cuerdas de la guitarra, los ‘indios’ cantaban con tristeza México lindo y querido, si muero, que me entierren en tu tierra, al pie de los magueyales, y que me cubra esta tierra, que es cuna de hombres cabales…

Las historias, las leyendas, las mentiras para crear héroes se cuentan y se cantan por miles. Cantemos las nuestras…

Colofón.- Nuevo Edomex

Presentaron al colibrí. Será la nueva identidad gráfica del Edomex. Me parece genial. Mire, explica el hacedor de los conjuros periodísticos, el colibrí es, en nuestra cultura, el mensajero. Se dice que los mayas lo consideraban una creación de los dioses, y que lo hicieron a partir de una pequeña flecha de jade. Su misión era llevar los pensamientos y deseos de las personas de un lugar a otro. Es símbolo de libertad y trabajo. Me gustó. Claro, su figura está vitralizada pero, es mejor ver un colibrí que una ‘M’ grandota.

Y sobre el gabinete, bueno, ese día, durante la presentación de este, en un palacio abarrotado de periodistas y pseudo periodistas, de reporteros y pseudo ‘influencers’, se dio el anuncio. Ya se vislumbra el diseño del nuevo Edomex. Alguien preguntaba ¿no hay conocidos? Obvio, no. Es otro gobierno, quizá inicie otra era de cacicazgos, pero es también, al menos por este sexenio, el fin de otro, el de los de Atlacomulco, Ecatepec y Toluca. Lo cierto que llegan muchos de Texcoco. A cada uno de ellos y ellas, el mejor de los éxitos porque, el estado ya se cansó de tanto bache… hasta otro Sótano.

X: @raulmanduj