Claveles Verdes: Consideraciones sobre el matrimonio igualitario

HERACLIO CASTILLO VELÁZQUEZ

Una semana más y seguimos sin dictamen sobre la iniciativa de reforma al Código Familiar del Estado de Zacatecas para avalar la unión civil entre personas del mismo sexo. Pero al menos las comisiones unidas de Seguridad Pública y Derechos Humanos ya tuvieron su primera sesión para comenzar el análisis y, hasta donde trascendió, hay una nueva cita para este lunes, ya con el estudio sobre los fundamentos para elaborar el dictamen.

Como era de esperarse, las reacciones en contra de la iniciativa no tardaron en aparecer y estas muestras de rechazo coincidieron con otras formas de discriminación hacia la comunidad LGBT+ en el país. Pongo dos ejemplos: el caso de Margarita Zavala, aspirante a candidata independiente a la Presidencia de la República, quien expresó su postura en contra del matrimonio igualitario y fue exhibida en redes sociales; el otro caso es la recomendación de la CNDH al IMSS por negar una pensión de viudez a 8 concubinos homosexuales.

Aquí en Zacatecas también hubo muestras de rechazo, muchas derivadas de la colocación de la bandera LGBT+ en la fachada del Congreso del Estado. Me pregunto por qué sería la indignación (que en gran parte llevó a ofensas y agravios hacia la comunidad LGBT+) por colocar una bandera en el marco de la defensa de derechos para este sector, pero no hay la misma reacción en torno a las fiestas (bodas, XV años, cenas de gala…) en espacios públicos como la Ciudadela del Arte, el Museo Rafael Coronel, el Museo Zacatecano y otros tantos espacios que, en teoría, tienen otro fin. Contrastes.

También hubo quien expuso fundamentos jurídicos para oponerse a la aprobación de los llamados matrimonios igualitarios, apelando a la falibilidad de los 11 ministros de la SCJN, máximo órgano de justicia en nuestro país, y en su argumentación insistían en que la única finalidad del matrimonio es la procreación. De ahí la propuesta de reformar el Código Familiar para que el Título Primero se denomine “Matrimonio y Sociedades de Convivencia”, agregando un Capítulo 15 ex profeso para esta segunda figura. O sea, derechos para ciudadanos de primera y de segunda, en lugar de hacer una reforma integral que incluya a toda la población, independientemente de su orientación sexual.

Y por si fuera poco, el diputado local por Morena, Omar Carrera Hernández, afirmó que respetaba la diversidad sexual, pero la figura del matrimonio igualitario debería someterse a consulta ciudadana. ¿En qué cabeza cabe someter los derechos humanos a consulta?

Por fortuna, también hubo reacciones positivas en torno a la iniciativa, como la colaboración semanal del magistrado Arturo Nahle García en el noticiero de Francisco Elizondo, A Tiempo, donde afirmaba que el matrimonio establece derechos y obligaciones para los contrayentes y las parejas del mismo sexo han quedado relegadas de este marco normativo, por lo que era necesario aprobar la reforma. Postura similar asumió la periodista Silvia Montes en su columna titulada “Credo, prejuicios y preceptos”, donde asevera que las parejas del mismo sexo deben tener el mismo derecho a la protección legal de su unión.

Frente a los folletos que se ha dedicado a repartir la organización Derechos del Concebido AC en contra del matrimonio igualitario, los diferentes colectivos de la comunidad LGBT+ han emprendido diversas campañas para ejercer presión y que la iniciativa sea aprobada, acciones respaldadas por figuras públicas que han expresado en diferentes medios su postura a favor de la propuesta, como el diputado local priísta Carlos Peña Badillo; la diputada local por Morena, Mónica Borrego; la diputada local petista Geovanna Bañuelos; Javier Cabral Soto, exdelegado del IMSS en Zacatecas; María Luisa Sosa, exdiputada local perredista; la diputada federal Claudia Corichi García; el senador por el PVEM, Carlos Puente Salas; entre otros actores.

Insisto: los diputados locales únicamente tienen que acatar una determinación de la SCJN. ¿Que los magistrados no son “superdotados” y pueden cometer errores? Vaya, entonces supongo que en todos los países (especialmente los del “primer mundo”) donde se ha aprobado el matrimonio igualitario también se estaría cometiendo un error. Me pregunto por qué en Latinoamérica seguimos rezagados en materia de derechos humanos, con ciudadanos de primera y de segunda. ¿Será que la moral sigue permeando en la forma de legislar?

En fin. La lucha sigue. Esperamos que los diputados tengan la altura de miras para separar sus prejuicios personales en torno a la iniciativa y lleguen a un dictamen a favor. No se exigen nuevos derechos, se demandan derechos iguales para toda la población. Yo digo sí al matrimonio igualitario porque gays y lesbianas también tienen derecho a ser infelices.

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x