Senado aprueba reforma contra el nepotismo, pero pospone entrada en vigor hasta 2030
Ciudad de México.- El Senado de México aprobó este martes, por unanimidad y con 127 votos a favor, una reforma constitucional que prohíbe el nepotismo y establece la no reelección inmediata para cargos de elección popular, incluyendo presidentes, gobernadores, alcaldes, diputados y jefes de gobierno.
Sin embargo, la inclusión de una modificación al artículo transitorio, que retrasa la entrada en vigor de la reforma hasta 2030, en lugar de 2027 como propuso inicialmente la presidenta Claudia Sheinbaum, ha generado fuertes críticas de la oposición, que acusa al oficialismo de proteger intereses particulares.
La reforma, que busca evitar que familiares o parejas de funcionarios en ejercicio ocupen cargos públicos de manera inmediata, fue impulsada como una medida para combatir prácticas clientelares y de favoritismo. No obstante, la modificación presentada por el coordinador de Morena, Adán Augusto López, y respaldada por el Partido Verde (PVEM), pospone su aplicación por tres años, lo que permitiría a figuras como la senadora Ruth González Silva, esposa del gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo, o a los senadores Félix Salgado Macedonio (Guerrero) y Saúl Monreal (Zacatecas), contender en las próximas elecciones.
La reserva, admitida con 97 votos a favor y 26 en contra, ha sido calificada por la oposición como una «simulación» y una maniobra para mantener el control político. La senadora del PAN, Gina Gerardina Campuzano, denunció que la medida beneficia a aliados y familiares de los partidos oficialistas, mientras que Clemente Castañeda, coordinador de Movimiento Ciudadano (MC), afirmó que la reforma es «doméstica» y busca perpetuar el poder de Morena y sus socios.
«Morena legisla para proteger a los amigos, a los compadres, a los aliados como Manuel Velasco, para que el Partido Verde siga teniendo su coto de poder en San Luis Potosí. Cuida a los Monreal, que no quieren soltar Zacatecas, y a Salgado Macedonio, que quiere ser gobernador cuando su hija deje el cargo. Esto es una simulación», declaró Campuzano durante el debate.
Por su parte, Castañeda subrayó que la reforma no responde a un interés genuino de transparencia, sino a una estrategia para «mantener el poder político». «Deciden una vez más modificar el texto constitucional de manera prácticamente unilateral, engañando al pueblo de México», afirmó.
El dictamen, que ahora será enviado a la Cámara de Diputados para su revisión y discusión, establece que los cargos públicos no podrán ser ocupados de manera inmediata por personas con vínculos de matrimonio, concubinato, parentesco consanguíneo o civil en línea recta sin límite de grado, y en línea colateral hasta el cuarto grado. Sin embargo, con la modificación aprobada, estas disposiciones no entrarán en vigor hasta dentro de seis años.
La reforma ha sido vista como un intento del gobierno de Sheinbaum por limpiar la imagen del sistema político mexicano, pero el retraso en su aplicación ha ensombrecido su impacto inmediato. Mientras tanto, la oposición advierte que la medida refleja una falta de voluntad real para combatir las prácticas que dice erradicar.
LNY/Redacción