México extradita a EE.UU. a 29 narcotraficantes; incluido Caro Quintero y los hermanos Treviño Morales
Ciudad de México.- México realizó este jueves la extradición más grande de su historia reciente al entregar a Estados Unidos a 29 narcotraficantes, entre ellos figuras emblemáticas del crimen organizado como Rafael Caro Quintero, líder histórico del Cartel de Guadalajara, y los hermanos Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, exlíderes del sanguinario Cartel de los Zetas. La Fiscalía General de la República confirmó la operación, que se enmarca en las negociaciones bilaterales entre ambos países, en un contexto de tensiones comerciales y de seguridad.
Caro Quintero, conocido como «El Narco de Narcos», es reclamado por Estados Unidos desde hace décadas por el secuestro, tortura y asesinato del agente de la DEA Enrique «Kiki» Camarena en los años 80. Tras ser liberado en 2013 por una polémica decisión judicial, fue recapturado en 2022 en Sinaloa. Su extradición representa un hito en las relaciones entre ambos países, dado el simbolismo del caso Camarena, que marcó un antes y un después en la lucha antidrogas.
Los hermanos Treviño Morales, alias Z-40 y Z-42, fundadores de Los Zetas, también fueron extraditados. Ambos son acusados de tráfico de drogas, lavado de dinero y múltiples homicidios. Su cartel, nacido como un grupo de militares desertores, se caracterizó por una violencia extrema, incluyendo masacres, decapitaciones y desmembramientos, que elevaron los niveles de horror en México durante la década de 2000.
Además, fue extraditado José Ángel Canobbio, alias «El Güerito», lugarteniente de Los Chapitos, la facción de los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán. Canobbio es considerado uno de los principales responsables de la distribución de fentanilo en Estados Unidos, droga que ha causado una crisis de salud pública en ese país.
Esta operación masiva ocurre en un momento delicado en las relaciones bilaterales. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha amenazado con imponer un arancel del 25 por ciento a las exportaciones mexicanas a partir del 4 de marzo, argumentando el flujo de drogas y migrantes hacia EE.UU. México, por su parte, ha buscado demostrar su compromiso en la lucha contra el narcotráfico, destacando los avances en seguridad durante la administración de Claudia Sheinbaum, que incluyen la captura de más de 13 mil personas y el decomiso de toneladas de fentanilo.
La extradición de estos capos no solo representa un gesto de cooperación, sino también un mensaje claro de México hacia Washington: el país está dispuesto a intensificar su lucha contra el crimen organizado. Sin embargo, las tensiones persisten. Mientras las autoridades estadounidenses celebran la operación, los abogados de los Treviño Morales han negado que la extradición haya ocurrido, alegando que el proceso legal aún está en revisión.
Este operativo marca un punto de inflexión en la colaboración bilateral, pero también subraya las complejidades y desafíos que enfrentan ambos países en su lucha contra el narcotráfico. Con más de 800,000 millones de dólares en intercambio comercial anual, las relaciones entre México y Estados Unidos siguen siendo un delicado equilibrio entre seguridad y economía.
LNY/redacción