Los incendios, otro problema social en México
JACOBO CRUZ
Esta tarde de miércoles se dio otro incendio por la zona de La Cañada, en el municipio de Guadalupe que oscureció el cielo. La Secretaría de Seguridad Pública informa que en estos momentos se está trabajando de manera intensiva para combatir el siniestro que inició en las inmediaciones de las instalaciones de la Policía Estatal Preventiva (PEP), mismo que fue provocado por un grupo de menores que se encontraban jugando con fuegos artificiales conocidos como «palomitas».
Se afirmó que por los fuertes vientos y lo seco del pasto, el incendio se expandió rápidamente por un cerro aledaño a dichas instalaciones y muy cerca de las colonias populares como La Cañada y Tierra y Libertad, poniendo en riesgo tanto al personal de la PEP como a los ciudadanos de la zona, por lo que se continúa con las labores de control y extinción.
Tal vez no hemos dimensionado la magnitud de estos acontecimientos, pero los incendios forestales son otro problema social en México que por una parte afecta a todos los ciudadanos pues acelera el proceso de aridez, sequía y contaminación del aire, como efectos inmediatos, pero sin duda el problema queda a largo plazo pues a final de cuentas es destrucción del planeta.
Este tipo de conflagraciones se dan en la zona conurbada Guadalupe – Zacatecas por la quema de pasto, pero también en áreas públicas como sucedió en el ecoparque; mientras que el histórico cerro de la bufa los sufre muy seguido, y aunque hay sospechas de que alguien está provocándolos no hay nadie detenido por parte de las autoridades.
También ocurren en municipios como Fresnillo, donde el impacto es mayor debido a la concentración poblacional y de inmediato se da a conocer por las redes sociales, además que dada la cercanía, las autoridades pueden intervenir de manera casi inmediata para sofocarlos, pero no ocurre lo mismo con los que se desarrollan por zonas serranas.
Mientras escribo estas líneas leo en medios informativos de la entidad que el secretario General de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza dio a conocer que el incendio forestal en el Cerro Chino que inició el sábado pasado en el municipio de Tepechitlán, ha arrasado 3 mil 500 hectáreas, pero está sofocado al 50 por ciento.
Y en casos como este el daño a la naturaleza es incuantificable, pues junto con animales chamuscados por las llamas, también perecen pinos, encinos, matorrales y pastizales tanto de los cerros más altos, así como de potreros donde los agricultores y ganaderos en pequeño deberían alimentar a su ganado, garantizando la alimentación de cabras y vacas que son el sustento y patrimonio de miles de familias.
La situación no es exclusiva de Zacatecas, sino que la mayoría de estados del norte de México la están padeciendo con las mismas consecuencias: se pone en riesgo la vida de los pobladores, se queman viviendas de la gente pobre, se arrasan los pastizales, animales y otras especies que son el sustento de familias campesinas y se destruye la naturaleza.
En medio de esta situación, hace unos días los voluntarios de Protección Civil y Bomberos del estado de Zacatecas, se quejaron por la falta de recursos y materiales para desempeñar su labor. Mediante mensajes anónimos “por temor a represalias”, miembros de la corporación en la entidad denunciaron que no tenían uniformes de calidad y les faltaban varios materiales relacionados como consecuencia del recorte de recursos para atender este tipo de siniestros, porque a decir del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, había corrupción. Venciendo esos temores, el personal de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) sí hizo público su reclamo: no hay materiales ni recursos suficientes para cuidar las áreas forestales de la entidad.
Esta tarde, la Comisión Nacional Forestal reportó 67 incendios activos en 23 estados del país con una afectación preliminar de 22 mil 213 hectáreas. Nueve de estos siniestros ocurren en Áreas Naturales Protegidas y hasta ahora, 31 incendios han sido liquidados con un saldo de 619 hectáreas dañadas. Para combatir las llamas, 2 mil 347 brigadistas de distintas instituciones trabajan en las zonas afectadas.
El problema que ya tenemos encima debe verse con otra perspectiva, porque tal vez alguien puede minimizarlo, pero sus efectos inmediatos y de largo plazo nos alcanzan a todos, recordemos el padecimiento histórico por la sequía y calor extremo, lo que ha provocado la carencia de agua suficiente para consumo humano y no se diga para el riego de cultivos o para el uso industrial.
Pero el gobierno mexicano y mundial es de la opinión que es un asunto en el que todos somos culpables por igual y son promotores de acciones individuales y domésticas con las que se puede revertir el asunto mediante la siembra de arbolitos y el reciclaje de agua de la casa. Esta política esconde que los culpables verdaderos son los empresarios que explotan los recursos naturales sin medida, porque les produce grandes ganancias económicas importándoles muy poco la ecología.
Y si es así en otros lados, también ocurre en Zacatecas, aquí nos sentimos orgullosos por la actividad minera y la riqueza en plata y oro que se produce, que por cierto en su mayoría va a parar a manos de canadienses y europeos dejando montones de tierra infértil y contaminando los mantos acuíferos.
Así que los mexicanos debemos sumarnos a la exigencia de que el gobierno aplique medidas preventivas de los incendios, que destine recursos económicos suficientes para la compra de uniformes de calidad de los tragafuego de PC y de la Conafor, pero debemos evitar a toda costa la propagación de incendios, sólo así podemos detener un problema social que nos afecta a todos.