Violencia, política, acomodos

JUAN GÓMEZ

El gobernador Alejandro Tello Cristerna inició los cambios en su gabinete, como parte del proceso de salida de su quinquenio que le permitirá ampliar la baraja de propuestas de perfiles en la próxima contienda electoral.

Algunos cambios obedecen a esta lógica, la de la política, pero otros no corresponden a este comportamiento, sino a la progresiva toma de control del gobierno federal sobre la transición gubernamental en Zacatecas. Me explico:

La renuncia de la secretaria de Educación del gobierno estatal, Gema Mercado Sánchez, encaja perfectamente en el escenario de la transición electoral, pues su salida del gabinete apunta hacia una postulación a un puesto de elección popular.

Gema Mercado apareció en un video junto al gobernador y leyó el documento de su renuncia acordada con el mandatario. No fue promovida a ninguna posición. Simplemente se retiró bajo su argumento de incorporación a la academia, lo cual, sin duda no sucederá. Es una etapa ya superada por la ex funcionaria.

No sería ninguna sorpresa verla en las boletas electorales o encabezando una lista de candidatos plurinominales por el Revolucionario Institucional.

Algo similar sucede con la renuncia de Adolfo “Fito” Bonilla Gómez a la Secretaría del Campo, quien estará buscando aparecer en las boletas electorales del próximo año, pero seguramente en una posición diferente, puesto que el objetivo del fresnillense reposa en la candidatura al gobierno del estado.

La renuncia de Paula Rey Ortiz Medina a la secretaría de la Función Pública la semana pasada obedece a otra lógica. Durante su desempeño en la dependencia responsable de garantizar el respeto a la ley, la transparencia en el ejercicio gubernamental y evitar la corrupción, no garantizó este ejercicio.

El tres de mayo de 2017 el diputado de Morena Omar Carrera Pérez pidió la remoción al cargo de Paula Rey Ortiz, debido a que su nombre aparecía en una lista de funcionarios a quienes el entonces gobernador Miguel Alonso, había beneficiado con bonos económicos extraordinarios a su percepción salarial.

En aquella ocasión el diputado morenista rememoró que la funcionaria no había encontrado elementos contra el ex gobernador Miguel Alonso Reyes, pese a que la Auditoría Superior de la Federación  (ASF) había hecho observaciones por el orden de más de 6,000 millones de pesos a su administración.

El legislador denunciaba que la secretaria de la Función Pública había recibido en la dministración alonsista $48,227.22 mensuales, de una bolsa de 2,000 millones de pesos que el mandatario entregó durante su sexenio a funcionarios de su gabinete.

No sucedió nada, como tampoco la actual administración ha encontrado elementos sobre irregularidades a la administración pública, aún y cuando están radicadas unas cinco denuncias de carácter penal en la Fiscalía General de la República y en la General de Justicia de Zacatecas.

El velo protector prevalece en favor del ex gobernador Alonso Reyes, quien gana la protección de Alejandro Moreno, líder nacional priista y principal interlocutor con la Presidencia de la República.

Sin embargo es una historia que aún no concluye y dependerá de la voluntad presidencial para deslindar responsabilidades con el ex mandatario estatal.

La renuncia de Ismael Camberos Hernández a la Secretaría de Seguridad Pública y la llegada de Arturo López Bazán a la dependencia, tiene otra lógica y un contexto totalmente diferente.

La SSP de Zacatecas es la dependencia que más cambios ha registrado y constituye el área gubernamental más sensible para la actual administración.

El mandatario estatal nombró como primer secretario de Seguridad Pública al General de Brigada Froylán Carlos Cruz, en un escenario muy diferente al actual, puesto que la negociación la hizo en el marco de un gobierno priista y con mandos de la Secretaría de la Defensa Nacional.

El 13 de septiembre de 2016 el gobernador Alejandro Tello declaró que la designación del militar para encabezar la Secretaría de Seguridad Pública de Zacatecas no había sido su decisión, sino del general Salvador Cienfuegos, General Secretario de la Defensa Nacional con el presidente Enrique Peña Nieto.

La revelación del gobernador la motivaba el historial del recién designado funcionario como comisionado de la Policía Estatal de Oaxaca, cuando en un enfrentamiento murieron varios civiles bajo el fuego de la corporación que encabezaba el general Froylán Carlos Cruz.

El 15 de junio de 2017 Tello Cristerna le pedía la renuncia al militar que después sería sustituido por Ismael Camberos Hernández, quien saldría de la dependencia un día después del 4º Informe de Gobierno.

En la pasada visita del presidente López Obrador a Zacatecas, en la conferencia de prensa mañanera que se hizo bajo estrictas restricciones de acceso a la prensa en las instalaciones de la XI Zona Militar de Guadalupe, Zacatecas, luego de una reunión del gabinete de Seguridad en el mismo sitio, se definió el destino público de Camberos Hernández.

Al término del acto oficial el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, zanjó el período de Camberos, quien el pasado nueve de septiembre del presente año, había puntualizado que habría sido relevado “por decisión de la superioridad y de acuerdo con el gobernador Alejandro Tello Cristerna”.

La designación de Arturo López Bazán, un experto en materia antisecuestro, es sin duda “orden de la superioridad” que no ha podido contener el avance de la violencia en Zacatecas, en donde el incremento de homicidios dolosos aumentó 60% el mes pasado en comparación con agosto de 2019.

Pero la mano de la federación ya empieza a mover la cuna de la política zacatecana.