Combinar transparencia y participación social en Zacatecas

JULIETA DEL RÍO VENEGAS

El pasado sábado en Zacatecas, comenzó “La Clínica es Nuestra”. Este programa será de gran importancia para desarrollar las condiciones de infraestructura de 18 unidades clínicas del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). Para ello, se ejercerá un total de 10 millones de pesos, los cuales serán distribuidos entre las unidades médicas seleccionadas para mejorar el servicio.

Este proyecto será una oportunidad para la participación social y, sobre todo, para un claro ejercicio de transparencia y rendición de cuentas. Para la erogación de los recursos públicos se establece la creación de Comités Ciudadanos como figuras administrativas, y serán los propios usuarios de los servicios médicos quienes señalen de manera puntual y precisa las necesidades de cada clínica.

La implementación del programa “La Clínica es Nuestra” en el ISSSTE se realizará de manera coordinada entre la unidad médica específica, la Secretaría de Bienestar y el IMSS-Bienestar. Existen necesidades básicas en materia de infraestructura, por ejemplo, como mejoras en la imagen de la Unidad de Salud; impermeabilización; instalaciones eléctricas, hidráulicas y sanitarias; acabados; aire acondicionado; pozos de agua; techumbre en exteriores; bardas perimetrales; o, si es necesario, la adquisición de equipo médico e instrumental; proyectos mobiliarios, entre otros.

Por otra parte, vale la pena preguntarnos cómo se integran los Comités Ciudadanos. De acuerdo con información oficial, fue la Secretaría de Bienestar la encargada de convocar a las Asambleas de derechohabientes para participar en la mejora de las unidades médicas. De esta manera se conformó un Comité de Salud y Bienestar, el cual es el encargado de gestionar los recursos y concretar las acciones.

En el 2022, el entonces director del ISSSTE declaró ante la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados que las clínicas de esta institución se encontraban en una situación “crónico-degenerativa” debido a la falta de inversión en infraestructura, la cual en promedio contaba con una antigüedad de 45 años, por lo que se presentaban carencias. Hoy, este programa es sin duda una oportunidad de modificar las condiciones en beneficio de la sociedad.

Como comisionada del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), siempre estaré a favor de los proyectos en los cuales se integre a la ciudadanía, pues son ellas y ellos quienes en su día a día conocen de primera mano las necesidades de cada clínica. Además, solo con este tipo de acciones se podrá ir recuperando el tejido social y se avanzará en la erradicación de la desigualdad en la prestación de servicios de salud.

A pesar de que en el corto plazo se vivirá la inminente extinción del INAI, no debemos olvidar que los derechos y las obligaciones de las autoridades en materia de transparencia y rendición de cuentas seguirán estando vigentes. Por ello, como ciudadana y desde la trinchera en donde me encuentre, seguiré atenta para que cada peso público sea debidamente ejercido e informado a la sociedad.

X: @JulietaDelrio