Breves Recetas de Economía. ¿Para eso es el guardadito?

JAVIER LARA CABALLERO 

Todos los mexicanos sabemos de la importancia de contar con un “guardadito” para aquellas ocasiones en que necesitamos hacer frente a un imprevisto. No se trata estrictamente de un ahorro, porque no lo tenemos para un fin específico, si no todo lo contrario, su espíritu es recurrir a el por motivos no previstos.

En el caso del Estado mexicano, también se cuenta con un “guardadito” denominado Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios, establecido en la a Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria y cuyas Reglas de Operación fueron publicadas en el mes de abril de 2015. Las reglas justamente tienen por objeto regular las operaciones presupuestarias por medio de las cuales se realicen aportaciones al citado Fondo; el manejo e inversión de los recursos del mismo, así como su aplicación, control y destino, lo anterior sin perjuicio de las demás disposiciones aplicables en la materia.

En esencia, la finalidad del Fondo es aminorar el efecto sobre las finanzas públicas y la economía nacional cuando ocurran disminuciones de los ingresos del Gobierno Federal, con respecto a los estimados en la Ley de Ingresos de la Federación del ejercicio fiscal de que se trate, para propiciar condiciones que permitan cubrir el gasto previsto en el Presupuesto de Egresos de la Federación correspondiente.

Hasta aquí, todo parece perfectamente entendible. Un Fondo que nos permita afrontar crisis inesperadas, sin embargo, este guardadito, se ha visto muy mermado durante los últimos tres años, ya que si tomamos los datos oficiales, podemos darnos cuenta que estamos en niveles 86% menores a los registrados antes de la pandemia, o lo que es lo mismo, nos estamos quedando sin “guardadito”.

De acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), al tercer trimestre de este año entraron 15,599 millones de pesos al Fondo, dejando un saldo de apenas 25,482 millones de pesos. Un saldo significativamente bajo si se compara con el cierre del 2019, de 186,428 millones de pesos.

¿Recuerdan cuando tratamos aquí el tema del subsidio a las gasolinas? Pues resulta que gran parte de la causa del agotamiento del guardadito mexicano, se ha dado debido a que nuestros ingresos via IEPS -al que algunos economistas le llaman el impuesto al pecado porque incluye lo que se recauda por gasolinas, alcohol y tabaco, entre otros- han disminuido considerablemente debido al aumento de los precios internacionales del petróleo, y como el gobierno no esta dispuesto a dejar que el mercado ajuste los precios de las gasolinas, desde hace meses ha venido subsidiando su consumo, y los excedentes por la venta de crudo han sido mucho menores a los agujeros ocasionados por el subsidio al precio final de las gasolinas. Y que conste que el IEPS básicamente lo pagan los mexicanos con más ingresos, por lo que la medida es altamente regresiva.

¿Existían alternativas al respecto? claro que sí, pero como tampoco el gobierno está dispuesto a sacrificar sus programas sociales, nuestra única salida ha sido acabarnos el guardadito, esperando que pronto las cosas cambien y vengan tiempos mejores. ¿Y si eso no sucede, ahora quien podrá defendernos?