Cubetada de agua fría para Andrés

RAÚL MANDUJANO SERRANO

Mire Usted –dice el predicador de las blasfemias editoriales-, la visita de AMLO a Estados Unidos acaparó la atención de la audiencia mexicana. Por el lado chairo, querían ver a un presidente valeroso, con los pantalones bien fajados, exigiendo al mandatario estadunidense abrir las fronteras a los cientos y miles de indigentes migrantes; de exigirle a Biden indultar al activista Julian Assange, fundador de Wikileaks, o desmontaría con sus seguidores la estatua de la libertad” …

Los pantalones, y de hecho el saco y la corbata del traje nuevo no estuvieron bien fajados. De hecho, le quedaron grandes, y es que el presidente tabasqueño no invierte en imagen. Ni se peinó pues. Tampoco exigió abrir fronteras, sólo “trabajar” coordinados para ordenar el flujo migratorio y darle chamba con visas temporales a los honrados trabajadores ilegales, a cambio, les dará a los gringos gasolina barata en la frontera y les pondrá más de mil kilómetros de gasoductos, pero… ¿Y qué nos darían ellos? Parece que sólo llevó su carta de Reyes porque el mismísimo Biden estaba más atento al pulso de la reportera de Milenio, que a su lenta disertación del ideario de Lázaro Cárdenas.

Entiendo la férrea defensa del chairismo que, en su clásica perorata, aseguran que el despeinado “cabecita blanca” no se doblegó, como lo hicieron Calderón, Peña o Fox, pero en la humildad de la objetividad periodística, esta gira o visita o como le quieran decir, no aportó nada al país, nada.

Las reuniones bilaterales, sobre todo con Estados Unidos, no deberían centrarse en la grilla de sus fanáticos y el debate con los opositores, teniendo como tema el “si sabe o no inglés” o que “si fue sometido” o “no que muy gallito”, no, más bien, tendría que haber sido, por ejemplo, una oportunidad para coordinar acciones contra el crimen organizado, que ha dejado una herida abierta y permanente en el corazón de los mexicanos, o estrategias en las frontera contra los carteles mexicanos que trafican en Estados Unidos, y no sólo en intentos de dar clases de historia manipuladas y subjetivas para destacar al «Mexican curious»… En fin.

Periodistas y reporteros gráficos en Metepec 

Mientras degusta de una orden taquitos “al pastor”, que no de pastor, el creador de los editoriales irreverentes, y head coach de los “tunde teclas” recuerda ese partido histórico, esa confrontación hermana de la dupla informativa, reporteros y fotógrafos porque, no es solamente salir al campo, sino apreciar el ritual fraternal que lo rodea, iniciando por la solidaridad de tantos: del rector Carlos Eduardo Barrera Díaz para abrirnos las puertas del legendario Alberto «Chivo» Córdoba; del fiscal general José Luis Cervantes Martínez, para obsequiarnos los uniformes que lucieron a los casi atletas en el campo, y qué tal el edil de Metepec, Fernando Flores Fernández, que no sólo abrió el zaguán de la Unidad Deportiva “Alarcón Hisojo”, sino que en un gran gesto, y a través de los estimados Gabriel Flores y Emilio Yamín, le pusieron “el pastor” a las tortillas del festejo de los gráficos; o los trofeos y balones del diputado y dirigente del PVEEM José Alberto Couttolenc Buentello; o del mismo dirigente del PRI, Erick Sevilla; de la presidenta del CCEM Laura González, u Odilón López, de la Canapat, y no le sigo para no olvidar a más, pero sabe usted que es lo más chingón? Vernos gritar, reír, jugar, disfrutar y saber que detrás de todos esos “panzones” reporteros con short y playera deportiva, hay buenas personas. Por cierto, ganamos 3 contra 1. Hasta otro Sótano…

Twitter: @raulmanduj