La Casa de los Perros: Segundo tiro al corazón del Centro Histórico de Zacatecas

CLAUDIA G. VALDÉS DÍAZ

Una vez más, el Centro Histórico de Zacatecas se tiñó de rojo.

El bar Navojoa, ubicado en el segundo piso de la esquina que forman las calles Tacuba y Allende, fue el sitio al que sujetos armados ingresaron para disparar sin misericordia contra dos hombres que ahí se encontraban.

A sólo un par de cuadras de La Casa de los Perros, en el que llaman el polígono Patrimonio Cultural de la Humanidad, quedaron tendidos en el piso del establecimiento el par de víctimas.

Los agresores, a pesar del “fuerte operativo” que después del hecho implementó la Guardia Nacional, huyeron por los callejones.

Tras el hecho, uno tras otro, bares y otros negocios de la zona que, a esa hora, alrededor de las 21:00 horas, aún se mantenían abiertos, comenzaron a bajar sus cortinas.

El Portal de Rosales, que hace algunos años se mantenía en ebullición, ya fuera miércoles por la noche o en pleno de fin de semana, lució desolado. El Centro Histórico, por segundo día consecutivo, recibía también un disparo en su corazón.

Se supone, porque eso nos han dicho los de la nueva gobernanza, existe una amplia red de video-vigilancia en la zona, lo que hace suponer que los asesinos podrían ser identificados muy pronto. Lo mismo se espera de la masacre ocurrida a unos pasos del Museo Manuel Felguérez.

Según las cifras de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en Zacatecas sucedieron seis homicidios dolosos ayer –entre ellos el de Damaris Vianey Villaneda Robles, la mujer policía municipal de Zacatecas que fue acribillada afuera de su domicilio cuando salía a su trabajo–, los mismos que, ni son ya una herencia maldita de nadie, ni tampoco son un compló al estilo de los que todos los días se imagina el líder de la 4T, Andrés Manuel López Obrador.

La muerte de dos hombres que trabajaban en un taller mecánico, en el peligrosísimo municipio de Guadalupe, no son un invento de nadie. Y tampoco es algo que se pueda tapar con un desabrido y malhecho taco de lengua.

En la reunión que líderes de las cámaras empresariales sostuvieron con el inquilino de La Casa de los Perros, y con quienes integran la mesa que se junta a tomar café todos los días por la mañana, no todo fue miel sobre hojuelas.

La violencia que todos los días consigue que negocios bajen sus cortinas, que comerciantes se truenen los dedos porque no les alcanza para vivir, y mucho menos para cumplir puntualmente con el pago de piso; quienes reciben cancelaciones a reservaciones ya no sólo en hoteles, sino en los servicios particulares de hospedaje, es una situación que los empresarios convidados a la reunión lo saben bien.

Algunos se lo hicieron saber, cara a cara, a David Monreal Ávila. Otros, como de costumbre, callaron y agacharon la cabeza.

Y mientras la secretaria general de Gobierno, Gabriela Pinedo Morales, grita a los cuatro vientos que el “Foro de Consulta para la Integración de la Estrategia Estatal para la Construcción de Paz, Prevención y Convivencia Ciudadana” fue todo un éxito porque participaron más de mil ciudadanos y se presentaron casi 300 ponencias, los más de tres desplazados esperan que alguien, aunque sea para tomarse una selfie, los visite.

La funcionaria de la nueva gobernanza olvida que, para calificar de exitosa la realización del foro de larguísimo apelativo, no necesitamos saber cuántos burócratas cumplieron con la orden dada por sus jefes de acudir a calentar asiento al Palacio de Convenciones.

Lo que se requiere es que las acciones se vean en la calle, esa que hoy, tristemente, el crimen organizado la ha ganado en Zacatecas.

No viajen a Zacatecas

Esta ola de violencia desatada que ni se puede ocultar ni es mala leche de los medios de comunicación, originó que la asociación de Mujeres Empresarias Mexicanas (MEMAC) lanzará, desde Aguascalientes, una alerta para evitar viajar a Zacatecas.

La presidenta de la MEMAC, Erika Muñoz Vidrio, hizo saber a sus agremiadas que “el caso” Zacatecas está complicado, y aunque la mayoría mantiene actividad comercial por el bajío, en donde “hay algunos problemas en zonas de Jalisco y Guanajuato”, el peligro por las desapariciones está en Zacatecas.

Y es, que dijo la empresaria, “hay tramos carreteros que tenemos detectados en donde hay más temor porque no hay ningún tipo de señal, situación que aprovechan los delincuentes, y es en donde nos sentimos más inseguras”.

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