Descontento social en Zacatecas

NOEMÍ LUNA AYALA

A escasos 16 meses de que el actual gobierno asumió la conducción del estado, el descontento social en Zacatecas crece desbordadamente.

Un parámetro para sostener esa afirmación son las múltiples y cotidianas manifestaciones de la sociedad. Prácticamente, todos los días hay movilizaciones ciudadanas. Las calles, plazas y plazuelas de la bizarra capital son escenarios de quejas constantes contra el Gobierno de David Monreal Ávila.

La movilización social es un claro reflejo de que existen problemas que las autoridades locales no atienden en tiempo y forma. Si por algo se ha caracterizado esta administración es por la falta de respuesta a las demandas ciudadanas. Las y los funcionarios de primer nivel dejan crecer problemáticas que hubieran podido atenderse.

A la memoria me viene la movilización que el 16 de enero realizaron miembros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Sección 34. Es uno de los más largos bloqueos que recuerdo, pues durante aproximadamente 13 horas, se mantuvieron sobre el Bulevar Adolfo López Mateos, en demanda de cargas de trabajo y pagos pendientes desde agosto del 2022 a 486 docentes. Días después se manifestaron los maestros de telebachillerato por un motivo similar.

Sin duda, la inseguridad pública es uno de los problemas más graves. Recuerdo la movilización del 10 de enero. Fue un llamado desesperado de auxilio de los habitantes de Villa de Cos a las autoridades estatales, para exigir acciones y encontrar con vida a Teo, un niño de 6 años, que desapareció el 20 de diciembre del 2022, cuando se encontraba frente a su domicilio.

Los videos muestran cómo las personas quemaron llantas y atravesaron vehículos en la vía de acceso a la comunidad de Sauceda de la Borda, Vetagrande, donde el Gobernador tenía un evento. El objetivo fue llamar la atención del gobernante. No encontraron otra forma para ser escuchados.

También hubo manifestaciones de familiares de las hermanas Daniela y Viviana Márquez, su prima Irma Paola Vargas y el novio de una de ellas, José Melesio Gutiérrez. Jóvenes de Colotlán, Jalisco, desaparecidos el 25 de diciembre del año pasado, en Tepetongo, Zacatecas. Sus cuerpos fueron hallados el 20 de enero, ahí, en Tepetongo. Estos son sólo algunos ejemplos.

Otra inconformidad es la falta de empleos, motivo por el que existe una alta migración.

Considero que en general en Zacatecas el malestar, insatisfacción y existencia de problemáticas sociales sin resolver orillan a la población afectada a efectuar medidas desesperadas para ser escuchados y obligar a que se le atienda.

Si las autoridades continúan sin escuchar a la gente, sin sensibilizarse ante su dolor, sin atender las carencias e implementar programas que en verdad combatan la pobreza, generen empleos, proporcionen educación y salud e incentiven la generación de empresas y negocios, no nos sorprenda que en breve Zacatecas vaya hacia el estallido social.