Imitando al presidente

JACOBO CRUZ

Varios gobernadores y presidentes municipales de México se han plegado a la política que desde la Presidencia de la República ha impuesto Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Las razones que los han orillado a esa decisión son varias: lo primero es que con tal de llegar a los puestos públicos que aspiran se despojan de sus antiguos ropajes, por lo que muchos que antes se identificaban como petistas, verdes, priistas o panistas, llegado el momento de las campañas no han dudado en cambiarse a Morena donde son santificados y cubiertos con un manto protector quedando a las órdenes de la cuatroté.

Así que muchos de ellos están de acuerdo con el recorte de recursos y que todo se destine a los programas sociales así como a las obras del centro sur del país, específicamente en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), al Tren Maya, a la Refinería Dos Bocas, etc., lo que asfixia a gubernaturas y ayuntamientos que no tienen para pagar servicios tan elementales como el recibo de luz de los pozos que surten de agua potable, o hasta de la propia (tal es el caso de Trancoso) y menos cumplir obligaciones básicas con los pobladores, con lo que no se justifica su existencia como autoridades.

A pesar de la realidad que alcanza a gobernadores, a los presidentes municipales y al total de los funcionarios de cualquier nivel administrativo público, a muchos de ellos se les ve conformes y hasta contentos con las decisiones de López Obrador, o bien están resignados ante su proceder que no tiene intención de cambiar la razón de ser de su gobierno: la supuesta lucha contra la corrupción.

Cobijado con esta bandera AMLO se dedica a perseguir, calumniar y dividir al pueblo de México que en su mayoría no se inmuta ante la evidente y sistemática violación de la ley, que soporta sus errores y hasta aplaude sus excesos cuando señala a los corruptos que merecen el desprecio público, la cárcel y hasta la muerte. Y esto último, (aunque parezca un disparate, no lo es), porque con las declaraciones públicas que hace el presidente algunos de sus seguidores interpretan que tienen licencia, el aval del mandatario para actuar en contra de quien señala con los micrófonos de la Presidencia de México.

El estilo que López Obrador ha puesto de moda ha sido imitado en varios puntos de la geografía nacional por parte de gobernantes de todos los partidos políticos que aplican las fórmulas del tabasqueño diseminando por tanto los mismos vicios del primer morenista. Así vemos a Barbosa Huerta en Puebla, al priista Omar Fayad en Hidalgo o a David Monreal en Zacatecas; este último emula gestos, ademanes, el tono pausado y claro, también los ataques a quienes evidencian los excesos y deformaciones, en un estado que ha sido señalado a nivel nacional e internacional por la delincuencia que a diario se vive.

La seguridad pública ha provocado la huida de unas 30 mil personas de sus comunidades en municipios como Jerez, Valparaíso y Fresnillo, los desplazados se han asentado en las cabeceras municipales, pero estas últimas no están exentas de los acontecimientos del crimen, por lo que de aquí ya no hay para donde correr.

Este problema ha sido recogido por comunicadores y medios informativos que no pueden, ni deben quedarse callados ante los actos de violencia que suceden día a día en Zacatecas, estos lamentables hechos ya no pueden ocultarse porque ya trascendieron los límites y fronteras.

A pesar de ello, el gobernador acusó que los periodistas son “promotores de las organizaciones criminales”, por informar y difundir las escenas de violencia producto de la disputa de los grupos del crimen organizado en la entidad, sin que se haya retractado hasta el momento.

“Ellos ahora sí que es un crimen organizado y hacen sus escenas, hacen sus estrategias, como los videos que difunden, que promueven, que en el fondo luego tienen la intención, y lo logran, de intimidar a la sociedad”, dijo textualmente.

¡Cuanto parecido hay entre AMLO-Monreal!, quienes ante la incapacidad de resolver temas tan complejos acusan a los fantasmas del pasado, a los enemigos del progreso…, o a los periodistas, por informar un tema que es de interés público.

La acusación tuvo reacciones inmediatas en el gremio al considerarlas muy serias y al no presentar prueba alguna de sus dichos, pero esto en nada abona en la búsqueda de la anhelada paz, puesto que la nueva gobernanza también se está peleando con todos y polarizando la relación gobierno-sociedad, pero esto  no es nuevo, así lo hace el mandatario mexicano que busca su ratificación este fin de semana cuando en Zacatecas el 58 % de ciudadanos no sienten ninguna simpatía por sus mañas y hasta ahora resisten los errores del gobernador.