La Casa de los Perros: Alejandro Tello, el político

CLAUDIA G. VALDÉS DÍAZ

Tras la reunión entre el gobernador en funciones y el gobernador electo, Alejandro Tello Cristerna y David Monreal Ávila, una cosa quedó en claro: el todavía inquilino de La Casa de los Perros termina su mandato impartiendo una clase de política. Quien durante cinco años pregonó a los cuatro vientos que no era político mostró lo contrario.

Y, además, le robó los reflectores al que en septiembre recibirá las codiciadas llaves de esta finca.

Con la espada desenvainada, David Monreal no se salió de la ya desgastada línea de la 4T de acusar sin ton ni son de corrupción a los que estuvieron y ya se van.

En el primer encuentro de ambos personajes con los medios de comunicación, el que llega juró que será implacable con el tema de la corrupción y la impunidad y dará paso “a la honestidad, al compromiso de trabajo y a la lealtad al pueblo de Zacatecas”.

Pero nunca esperó que quien estaba a su lado respondiera, con mucha decencia, eso sí, pero con firmeza, que ni ha sido comparsa ni protegió a nadie. Y para que lo escucharán todos, lo recalcó: Si su antecesor, léase Miguel Alonso, aguantó los señalamientos sin dar la cara, él no lo hará: “Encararé las acusaciones de quien vengan porque tengo las manos limpias y sé lo que hice. No dejaré nada en el ambiente, eso no es posible”.

Y al buscapiés que durante la conferencia de prensa le lanzaron, trayendo a la memoria el recuerdo del exgobernador Miguel Alonso, Alejandro Tello no se anduvo por las ramas y dijo: “nunca fui comparsa ni protegí a nadie. Nunca encontré una sola denuncia de un constructor que dijera que le pidieron dinero, nunca encontré denuncia y lo repetí muchas veces. Todo quedó en un estigma que malamente me ha tocado cargar”.

Mucha razón en sus palabras, porque de todos es sabido que mientras los empresarios, en sus sesiones de café juraban que el hermano incómodo –porque hermanos incómodos hay en todas las familias–, de Miguel Alonso pedía moches de hasta el 25 por ciento y a veces hasta más, la verdad es que esos mismos empresarios nunca tuvieron el valor de presentar una sola denuncia. Se quedaron callados convirtiéndose en cómplices.

Por eso a Tello Cristerna le tocó cargar con esa “herencia maldita” a la que se refirió David Monreal, la misma que mucho daño ha hecho a Zacatecas.

Al final, las palabras de Alejandro Tello sacaron de su zona de confort a David Monreal, y eso se notó en la conferencia de prensa. Arrancó diciendo que quien hubiera “gozado, desviado, distraído o lo peor, robado del patrimonio de los zacatecanos, del recurso público, indudablemente obliga a actuar”, y terminó diciendo: “no quiero especular ni hablar de más. No voy a permitir la politiquería, que no sea tampoco la fobia la que desacredite, porque luego se les hace fácil destruir, lastimar a los ciudadanos en la responsabilidad de gobierno, que no es una tarea sencilla”.

Entre infamias te veas.

Este primer encuentro finalmente sirvió para que David Monreal se desviviera en elogios a Alejandro Tello, a quien adjudicó el avance de la democracia en Zacatecas. Y si bien “hubo tentaciones de quienes se resisten a dar paso a la democracia verdadera”, al final, de parte del gobernador, dijo, “hubo la actitud democrática y siempre hay que ser justos, correctos en el juicio y reconozco en el gobernador Alejandro Tello esa responsabilidad”.

Ahora, quien durante la campaña acusó haber sido víctima de infamias no podrá caer en la misma tónica, por eso, de ahora en adelante, a cada acusación que haga tendrá que acompañarla de las pruebas.

En Zacatecas, esa debe ser la transformación. Acuso con los pelos de la burra en la mano o mejor me abstengo para no dañar reputaciones. Y claro está, si hay pruebas castigo.

Vergüenza nacional

La situación de la inseguridad en México, desde los gobiernos del panista Felipe Calderón Hinojosa, del priista Enrique Peña Nieto, y ahora con el morenista Andrés Manuel López Obrador ha sido, y es, deplorable. Vergonzosa.

En lugar de avanzar, como los cangrejos, va para atrás. En picada.

El Departamento de Estado de Estados Unidos tiene por costumbre emitir una “Alerta de Viaje” para sus ciudadanos a diferentes lugares del mundo. Y obviamente México no podría quedar fuera de ello.

Con el último reporte salió a la luz un logro de López Obrador: mantener en nivel 4, que recomienda “No Viajar”, durante más de un año a cinco entidades: Colima, Michoacán, Guerrero, Sinaloa y Tamaulipas. Además, consiguió que Estados Unidos incluyera el indicador “K”, que tiene que ver con lamentables incidentes en donde ciudadanos estadounidenses se ven involucrados y el hecho de que existe un riesgo continuo de secuestro.

Los vecinos del norte dejan en claro que los delitos violentos como el homicidio, el secuestro, el robo de vehículos y el robo están muy extendidos y son comunes en México.

Claro está que Zacatecas no podía quedar fuera de los señalamientos de los estadounidenses, por lo cual en esta nueva alerta piden a los suyos reconsiderar los viajes a la entidad por dos motivos: los delitos y, sobre todo, los secuestros.

Resulta que, según esta nueva alerta, en Zacatecas, el crimen violento, la extorsión y la actividad de pandillas son comunes, además de que ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes legales han sido víctimas de secuestro. ¡Ups!

En el aviso publicado ayer, el gobierno de Estados Unidos hace saber a sus empleados radicados en México que no pueden viajar al área de Zacatecas al sur de la Carretera Federal 45 y al oeste de la Carretera Federal 23.

Y sobre Fresnillo, también hay recomendación especial: no se puede viajar al municipio, aunque pueden transitar por las Carreteras Federales 45 y 23 a través de Fresnillo, pero ojo: sin detenerse.

Andrés Manuel López Obrador, antes de acceder a la Presidencia de la República, hace tres años, cuando andaba en campaña, prometió en su caminar por pueblos de México que con la 4T todo sería diferente. Los mexicanos viviríamos en paz, con tranquilidad. Pero no. Puras mentiras.

La estrategia de los abrazos y el chanclazo de las madrecitas a los hijos desobedientes resultó como se esperaba: fallida

Hoy, al parecer, el único feliz, feliz, feliz es él. Sus razones tendrá.

Y todavía quiere que en el 2022 acudamos a las urnas a refrendarle la confianza. Cosa muy difícil.

Si se ocupan sestarán

Mal cayó a algunos miembros del D21 las palabras que David Monreal les dirigió en su ameno encuentro: donde los ocupe el movimiento ahí estarán.

Ellos esperaban que su líder llegara con los nombramientos que dicen haberse ganado durante la campaña, pero contrario a ello, sólo vino a la memoria el hecho de que, hace casi tres años, cuando López Obrador triunfó en las urnas, también esperaban ocupar una delegación federal o, por lo menos, una subdelegación, y eso jamás sucedió.

Hoy, la mayoría de esos cargos federales siguen en manos de los de antes. A los de ahora nunca les cumplieron y lo habían olvidado.

Lo único que David Monreal les dijo a los coordinadores municipales es que sigan trabajando porque viene otra misión: que López Obrador gane el referéndum del 2022. Pero de chamba a partir de septiembre, nada de nada.

Cuatro personajes que asistieron a ese encuentro ni sudan ni se acongojan: Enrique Laviada tiene en su poder la carta expedida por el IEEZ que lo acredita como diputado plurinominal; Bennelly Hernández está en las mismas, sólo que ella ocupará curul a nivel federal. Rafael Candelas continúa sin preocupación a la cabeza de su Notaría en Loreto, y Cuauhtémoc Calderón anda ocupado con la inauguración de su nuevo restaurante en Mazatlán.

Los otros, los que sí ocupan cobrar quincena son los que se quedaron con un palmo de narices y hoy ya no sonríen porque ya ganamos. Ni modo.

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