El futuro de los Fondos y Fideicomisos Públicos, en manos del Senado

RAYMUNDO MORENO ROMERO

El actual gobierno federal se ha caracterizado por su intención de concentrar la mayor cantidad de poder y recursos en manos de un solo hombre: el presidente de la República. Luego del despilfarro de casi 300 mil millones de pesos del Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios, y ante la evidencia del fracaso de la política energética que no le representa recursos extraordinarios al erario, solo restan dos rubros de donde el Ejecutivo podría jinetear fondos para financiar su megalomanía y su aparato electoral: las Afores y los Fideicomisos públicos.

La semana pasada la mayoría de Morena en la Cámara de Diputados, con el apoyo de las y los legisladores del Partido Verde y del PES, aprobaron la disolución de 109 Fondos y Fideicomisos Públicos que en su totalidad suman más de 68 mil millones de pesos. Entre ellos destacan los vinculados a la ciencia y la innovación tecnológica; los que financian a instituciones académicas como el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), el Colegio de la Frontera Norte, el Colegio de la Frontera Sur, el Instituto de Ecología o el Centro de Investigación en Matemáticas; los Fondos que promueven el deporte de alto rendimiento, la creación artística y la cinematográfica; el Fondo de Desastres Naturales; el Fondo de Cambio Climático, reconocido por la ONU como un ejemplo a nivel internacional; el Fondo Minero, que tantos beneficios le ha traído a Zacatecas; y el Fideicomiso de Apoyo a Ex trabajadores Migratorios, entre muchos otros.

No obstante, el resultado de la votación, el bloque de contención, integrado por las bancadas parlamentarias del PRD, PAN, PRI y MC, logró una victoria mayúscula. Luego de un álgido debate que incluyó la toma simbólica de la mesa directiva, se impidió la desaparición del Fondo de Salud que en solitario significa unos 90 mil millones de pesos.

Además del evidente retroceso en términos de transparencia que significa retirar recursos multimillonarios, con reglas de operación y destinos específicos, a fin de sumarlos a la partida secreta del presidente, es indispensable señalar el despropósito que representa el dejar sin presupuesto nada más y nada menos que a las instancias del Estado Mexicano encargadas de combatir el calentamiento global, de abonar a la transición energética o de generar conocimiento y tecnología. Adicionalmente, para quienes promovemos y defendemos los derechos humanos resulta especialmente preocupante la disolución del Fondo para la Protección de Personas Defensoras de los Derechos Humanos y Periodistas. En un país donde la violencia criminal ha costado la vida de más de 63,000 mexicanas y mexicanos en los últimos 22 meses, en donde los feminicidios crecieron en casi 10% en el primer semestre de 2020, y en donde los crímenes de odio contra las personas de la diversidad sexual se han vuelto cotidianos, considero indispensable dar la batalla, hasta el último momento, para evitar que se desmantelen dichos instrumentos de política pública.

 

El atentado contra las instituciones, con el objetivo de adueñarse de los recursos financieros de los que dependen, amenaza el destino de una generación de cineastas, artistas, deportistas, activistas, periodistas, científicos, académicos y profesionales del servicio público, y con ellas y ellos pone en jaque el futuro de México. Desde la sociedad civil organizada y desde los partidos políticos de oposición en el Senado, es indispensable alzar la voz y denunciar tanto esta nueva intentona autoritaria, como los devastadores efectos que tendría.

Zacatecas cuenta con una sobre representación en el Senado, sin embargo, eso no se ha traducido en beneficios para nuestro estado. Seamos claros, el sentido del voto de las y los senadores zacatecanos (Ricardo Monreal, Geovana Bañuelos, José Narro, Soledad Luevano y Claudia Anaya) podría afectarnos a todos, especialmente a los extrabajadores migrantes (braceros), a quienes vivimos en municipios mineros, a las y los defensores de los derechos humanos y periodistas, y a instituciones como la UAZ, el IPN o los Tecnológicos regionales, así como a sus investigadores y estudiantes.

Esta semana el Senado votará ratificar o no el error histórico de la Cámara de Diputados. El PRD ya marcó la ruta, anunció que, de concretarse la disolución de los Fideicomisos con recursos internacionales, acudirá a los tribunales. Por lo que, a mi toca, hago un llamado a la resistencia civil y política, y a estar atentos al sentido del voto de las y los senadores zacatecanos. Ya inicio el proceso electoral 2020 – 2021, y llegado el momento será nuestra responsabilidad considerar esta decisión y actuar en consecuencia.