Morena y la lucha electoral en Zacatecas

JACOBO CRUZ

Es la hora en que el Partido Regeneración Nacional (Morena), aún no ha podido llevar a cabo la renovación de los consejeros y su dirigencia estatal, proceso que fue interrumpido el pasado 13 de octubre de 2019 cuando de forma sorprendente algunos militantes de este instituto encabezados por Saúl Cordero Becerril, servidor de la nación de Trancoso, ingresó violentamente al recinto para evitar se llevara a cabo la pretendida votación democrática, lo que reveló la pelea interna de los grupos que buscaban posicionar a Eldaa Catalina Monreal Ávila y a Enrique Laviada Cicerol, aspirantes a dirigir los destinos de la 4T en Zacatecas. Este vergonzoso acto provocó incluso que el creador del monstruo de Frankenstein, o sea, el presidente de México declarara a la nación que si seguían con eso él renunciaría a su engendro, su partido, pero aquello no terminó.

La pugna sigue creciendo a medida  que se acerca el proceso electoral 2021 cuando habrán de elegirse el gobernador del estado, 30 diputados locales y 58 presidentes municipales, además de otras autoridades en la entidad, situación que ahora ya no es novedad, toda vez que en el partido fundado por el  presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), que llegó al poder con una gran convocatoria que se materializó con el respaldo popular de más de 30 millones de mexicanos engrosó sus filas con personajes de diversa filiación política, intereses y visión por lo que al parecer no lograrán ponerse de acuerdo.

Y esta situación ocurre desde la misma dirigencia nacional, para lo cual debemos citar la remoción de Yeidkoll Polensky, acusada de malversar fondos y la intención de componer las cosas por parte de Alfonso Ramírez Cuellar. Este movimiento también tuvo repercusiones en Zacatecas donde se acusa a Fernando Arteaga, actual dirigente de Morena de haber comprado un edifico sede con un monto de seis millones de pesos con la complacencia de Polensky y según Omar Carrera, diputado local, que tras un avalúo catastral este tiene un precio aproximado de unos 4.9 millones de pesos.

También trascendió que se fragua otro enfrentamiento protagonizado por Verónica Díaz Robles, delegada de los programas del Bienestar que difiere del equipo de su sobrina política que aspira a dirigir los destinos del partido guinda y quien insiste en que ya es hora de resolver los procesos pendientes dado que será muy difícil llegar a las elecciones sin que hayan resuelto los problemas que es claro los hacen ver como “ambiciosos vulgares”, según la definición de AMLO en estos casos y tiene razón en cuanto señala que Morena se encuentra en “limbo jurídico y los dirigentes actuales ya no son”

Es muy claro que esta pelea por el poder se da también en la presidencia municipal de la ciudad capital, lo que ha enfrentado al alcalde Ulises Mejía Haro con la síndico municipal Ruth Calderón, donde también se cuecen habas y el enfrentamiento es infranqueable para posicionarse con miras políticas.

Todo este amasijo provocado por Morena se da también en otras esferas que enfrenta al senador José Narro Céspedes, al diputado federal Alfredo Femat y al coordinador nacional de ganadería, David Monreal Ávila, donde cada uno busca posicionarse para lograr la gubernatura de Zacatecas, pues todos se dicen tener posibilidades y derecho porque han trabajado de forma ardua para la gente.

En Morena pierden de vista que las cosas han cambiado y que ahora las cosas ya no serán iguales como en los tiempos de López Obrador que basó su campaña de acabar con los privilegios, de eliminar la corrupción, de bajar el precio de la gasolina y de entregar apoyos sociales a todos, etc., es decir, hay en realidad un desencanto de la gente ante la 4T y no las tienen todas consigo pues a casi dos años de alzarse con el triunfo no ha terminado con ninguno de aquellos problemas por lo que resultó un fraude para un pueblo esperanzado y necesitado de justicia social.

Uno de los temas más delicados es el de la inseguridad, por lo que no podemos decir que se está combatiendo adecuadamente la delincuencia y que se esté haciendo con eficacia, pues no checan las cifras con el optimismo del presidente que se contradice con los números. Según los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, del mes de diciembre de 2018 a mayo de 2020, en México fueron asesinadas 53 mil 628 personas, cifra superior a la de gobiernos anteriores: con Fox hubo 45 mil 581 personas asesinadas, con Calderón 38 mil 999 y con Peña Nieto 51 mil 934.

Y si esto estaba mal de por sí, al llegar la pandemia todo se agravó a tal grado que hoy se habla de un incremento en el número de desempleados que rebasa, según los analistas los más de 12 millones de personas lo que afectará  al menos a 80 millones de mexicanos azotados por la enfermedad y menospreciados por el gobierno autodenominado la “esperanza de México”  que no tiene la intención de cambiar su proceder y  que sale a enfrentar, contradecir y atacar a todo aquel que lo cuestiona, que sigue culpando al pasado porque son conservadores, fifís, neoliberales y otras cosas muy a su estilo.

Mientras que en la Secretaría del Bienestar se está excluyendo a miles de zacatecanos que aunque cumplen todos los requisitos simplemente no se les toma en cuenta en las acciones por lo que se está descubriendo que los programas anunciados como universales no lo son, además de que no han impactado en el desarrollo social, porque a pesar de que se haga la entrega de apoyos monetarios, estos no incentivan la producción, sino que da unos pesos a los beneficiarios para su gasto pero dejando fuera a discapacitados, madres solteras y adultos mayores, sin que se vea mucha preocupación de los morenistas que hoy ya se pelean por el poder cuando muy poco se sabe de respaldo a la gente afectada por la covid-19, que según estimaciones dejará a más de 100 mil zacatecanos sumidos en la pobreza y desempleo.