Ganamos todos con colaboradores capacitados

ULISES MEJÍA HARO

Yo Emprendo por Zacatecas

Ante las altas tasas de desempleo, subempleo e informalidad en el país, las cuales revelan que existe pauperización del empleo y precariedad de los ingresos por salarios, es común escuchar de manera reiterada por parte de la clase política y de los gobiernos de todos los signos partidistas, que en México y en Zacatecas deben generarse más y mejores empleos, más remunerados, en aras de lograr mejores niveles de bienestar social y de una mayor productividad nacional.

En contraste, también es común escuchar de parte de los sectores ocupacionales: empresarios, industria, comercio y servicios que no cuentan con trabajadores suficientes para cubrir sus vacantes en diferentes puestos de trabajo para sus establecimientos; se quejan de la alta rotación de personal por baja permanencia debido al abandono o renuncia de los trabajadores por diferentes motivos. Comentan que las ferias de empleo han pasado ser meros actos de lucimiento de los gobernantes en turno, la gran mayoría de los asistentes van a recibir algún apoyo ya programado de alguna dependencia de gobierno o en su caso son estudiantes por lo que los asistentes que van realmente en búsqueda de un empleo son escasos, con frecuencia ocurre que de diez entrevistados, la mitad de ellos muestra interés en un empleo, pero solo tres se presentan a la entrevista de trabajo, se selecciona a dos, pero uno renuncia antes del mes.

¿Pero qué hacer para abatir este fenómeno? desde mi punto de vista, se requiere de la aplicación de políticas públicas que mejoren la inserción y permanencia laboral y la productividad, para que un trabajador se desempeñe en la actividad que más le guste y no en el primer empleo que le ofrezcan y lo acepte por necesidad de un ingreso; lo que sin lugar a duda mejorará su permanencia laboral y sus percepciones económicas del trabajador, y con ello, la productividad de los sectores y del país. También se requiere que los trabajadores cuenten con los conocimientos, la capacitación técnica, las destrezas, el perfil y las competencias para acceder a mejores puestos de trabajo con mayor remuneración. Para lograr esos propósitos, en México y en Zacatecas se debe impulsar con la participación integral del sector empresarial, del gobierno local, federal y de la sociedad civil con programas de capacitación continua y de certificación para el empleo.

Ya existen experiencias al respecto en países de América Latina y el Caribe. En Chile, por ejemplo se cuenta con el Programa Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE) que tiene como misión  mejorar la empleabilidad de los trabajadores ocupados, personas desocupadas e inactivas, con especial atención en las más vulnerables; mejorar la inserción y permanencia en el mercado laboral de las personas, contribuyendo a la disminución de sus brechas de competencias laborales, a través de una oferta integrada de servicios, adecuada a sus necesidades y a las del mercado laboral; mejorar el acceso y movilidad a puestos de trabajo de calidad a través de estrategias de acompañamiento a lo largo de la trayectoria laboral de las personas para contribuir a mejorar su productividad y la del país. Para ello, se implementan seis componentes: el primero brinda capacitación en oficios, el segundo realiza intermediación laboral, el tercero realiza nivelación de estudios, el cuarto brinda la posibilidad de continuar con estudios superiores, el quinto realiza certificación de competencias y el sexto asistencia técnica y acompañamiento para el emprendimiento.

Por otro lado, la alianza de grandes empresas y el sector público con la participación del Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) creó en 2012 el Programa Nuevos Empleos y Oportunidades (NEO) en América Latina y el Caribe para mejorar las oportunidades de empleo de 1 millón de jóvenes, la mitad de ellos mujeres, antes del año 2022. Busca obtener este objetivo respondiendo a las necesidades del mercado laboral incorporando la capacitación y formación certificada; programa que ha sido bien aprovechados por Chile, Colombia y Ecuador.

En México, la Fundación Carlos Slim ofrece capacitación para el empleo mediante una plataforma con herramientas en línea para todas las personas que deseen capacitarse de forma gratuita, sin importar experiencia previa en 59 oficios y actividades técnicas-operativas de diferentes sectores productivos. A través de video tutoriales se explican las cualidades y aptitudes que se necesitan en el área de trabajo de interés; también junto con la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) apoya proyectos productivos para el desarrollo de microempresas.

La Cámara Mexicana de la Construcción (CMIC) y su institución capacitadora (ICIC) tiene como objetivo la capacitación para el trabajo en el sector de la construcción a personas vulnerables y mujeres jefas de familia, en un esquema de capacitación que incluya formación técnica y de valores, que les permita realizar actividades relacionadas, auto-emplearse o ingresar a laborar en una empresa.

Como vemos, existen diferentes programas internacionales y nacionales a quienes recurrir para impulsar verdaderas políticas públicas en apoyo al empleo con capacitación y certificación, por lo que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), el Servicio Nacional de Empleo (SNE), con la participación y concurrencia económica de los gobiernos locales y del sector empresarial deben priorizar la capacitación laboral con certificación.

El reforzamiento de la capacitación y certificación laboral sería una estrategia de ganar-ganar, donde todas las partes se ven beneficiadas. Gana el trabajador porque adquiere conocimientos, destrezas y habilidades en un oficio de acuerdo a su perfil, lo que le permite mayores ingresos en la empresa o en el autoempleo; gana el empleador, ya que contará con empleados más productivos y profesionales que le rendirán más producción,  ventas y utilidades; ganan los usuarios y consumidores porque recibirán mejores servicios y mayor calidad de los productos; ganan los gobiernos, ya que se incrementará el empleo, se abatirán el subempleo, la informalidad, y los ingresos fiscales se aumentarán  y se mejorará la productividad y el crecimiento económico  del país y estados, disminuyendo los programas asistencialistas y la pobreza.

A manera de ilustración de lo anterior, ejemplifico  en el giro que más conozco, el de la industria de los restaurantes: un mesero con capacitación certificada, mejorará la satisfacción y confianza del cliente, por la forma apropiada de dirigirse con amabilidad y respeto, por su imagen (vestimenta, limpieza, higiene), por el dominio del menú y la calidad del servicio; por lo que el trabajador aparte de recibir mejoras en salarios y prestaciones por parte del empleador debido a su alto desempeño, recibirá más propinas de los comensales; el empresario también gana porque este tipo de empleados aumentan sus ventas y utilidades, y el retorno de los clientes; además se disminuye la rotación y se incrementa la permanencia de los trabajadores en los establecimientos lo que probablemente a mediano o largo plazo el empresario podrá pensar en expandirse generando así más empleos, el gobierno también gana, por la generación de empleo y la solidificación de los existentes, gana porque se abatirán el subempleo, la informalidad y gana porque incrementará su recaudación fiscal mejorando el crecimiento económico de la entidad. Las bondades de este ejemplo, se pueden trasladar a muchos oficios en los ramos de los servicios, industria, comercio, entre otros, por lo que terminaría comentando que con un colaborador capacitado y certificado ¡ganamos todos!

*Maestro en Administración

FB: @mejiaharo

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