La fuerza del crimen organizado y democracia electoral en Zacatecas

* La sucesión 2016 entró a una etapa de ajuste crucial y a su recta final de definiciones

* El frente plural de las izquierdas y la encuesta para medir popularidad de candidatos priístas

* El acuerdo amplio entre partidos para blindar las elecciones de la influencia del narco

MANUEL IBARRA SANTOS

En momentos en que la sucesión Zacatecas 2016 entró a una etapa de reajuste crucial y a su final recta de definiciones, el PRI en su pasado Trigésimo Quinto (XXXV) Consejo Político Nacional abrió las candidaturas a puestos de elección popular a la representación ciudadana y además propuso blindar los comicios de la influencia del crimen organizado. Aunque para lograr tal superior objetivo se requiere más que voluntarismo, construir un nuevo Estado ético, no mafioso, que combata  la impunidad y la corrupción, en donde el narcotráfico encuentra sus  principales asideros que le dan vida y fortaleza.

Los grupos que operan al margen de la ley y que le compiten al Estado/Gobierno por el control de los mecanismos institucionales de coacción, se han constituido en una real amenaza para la incipiente democracia electoral mexicana. El narcotráfico es un riesgo latente que gravitará negativamente sobre los comicios del próximo año, al grado de pervertirlos si no se actúa con eficiencia y legalidad.

La fuerza económica de las mafias criminales es realmente impresionante, sobre todo si se considera como lo han dicho los especialistas, que los cárteles del narcotráfico concentran en conjunto recursos que representan el 40% del PIB/Nacional (que en México, según datos oficiales, es de 11.4 billones de pesos), sin cuantificar aquí los dineros provenientes que amasan los  servidores públicos deshonestos y sus prestanombres, derivados de la corrupción política, recursos que son incuantificables.

 Para enfrentar la delincuencia organizada y su impacto pernicioso sobre democracia, es necesario analizar el caso a partir de ciertas premisas que contemplen que las mafias del crimen no existen sin el apoyo institucional y que por lo tanto el combate a la corrupción es una acción estratégica para reducir las repercusiones del narcotráfico, al igual que la violencia como causa y efecto del mismo fenómeno.

La violencia y la inseguridad habrán de ser temas centrales de las próximas campañas e inevitablemente tendrán efecto sobre las preferencias en los electores. Desde esa perspectiva, las organizaciones criminales ha levantado ya la mano para hacer acto de presencia en el contexto electoral, en forma anticipada.

El pacto de los partidos para cerrar el paso a la delincuencia organizada

Los partidos y los candidatos en estas elecciones del 2016 están obligados a sellar un gran pacto plural para cerrar el paso a la delincuencia organizada, pero también a las prácticas de la impunidad y corrupción, que vulneran el respeto al marco legal.

Aunque eso será insuficiente, de concretarse un hecho de esa naturaleza será importante, más aún cuanto todos los partidos han sido tocados, unos más y otros menos, por la insospechada influencia económica del narcotráfico, como ha quedado documentado en muchas entidades de la República.

El crecimiento del poder de las mafias del crimen organizado está supeditado a la incapacidad legal para ponerle límites y es proporcional al debilitamiento que el Estado registra para actuar como responsable de hacer efectivo el monopolio de la violencia legítima.

El ajuste crucial del proceso de sucesión 2016 y la recta final de las definiciones

Por lo pronto el proceso de sucesión Zacatecas 2016 experimenta un ajuste crucial en la recta final de las definiciones, donde destacan varios eventos significativos:

Primero, el Partido Revolucionario Institucional anunció a nivel nacional la apertura a  las candidaturas ciudadanas y ha sometido a sus cuatro más importantes aspirantes a la gubernatura en la entidad (Alejandro Tello, Carlos Peña, Adolfo Bonilla y Pedro de León Mojarro) a un sondeo popular; segundo, la izquierda intensificó su cabildeo para construir en Zacatecas una frente multipartidario por el poder público y la alternancia, sin que al respecto esté dicha la última palabra; y tercero, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ha señalado con bastante precisión que su coalición con el Revolucionario Institucional no es a ultranza y determinará en breve en qué entidades podría ir junto o solo.

Lo que se tendrá que reconocer es que la soberbia en política es siempre mala consejera y admitir igualmente que en este ámbito nunca habrá enemigos pequeños.

Simultáneo a todo esto, el senador Carlos Puente Salas resultó en esta coyuntura designado líder en el país del PVEM, con lo que como zacatecano adquiere presencia protagónica para inducir nuevos y decisivos equilibrios en el contexto local y nacional.

La sucesión Zacatecas 2016 entró así a una recta decisiva y crucial,  de reajuste y reacomodos significativos e importantes.

En ese escenario, lo fundamental será que el pueblo de Zacatecas sea el favorecido <eliminando la posibilidad de que vaya a una aventura sin retorno>,  y así evitar que sean los enemigos de la democracia los beneficiarios.

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