Un Santo que estuvo en Zacatecas

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GERARDO DE ÁVILA

El mundo moderno católico atestiguó en las primeras horas del domingo 27 de abril de 2014 un acontecimiento importante: la canonización de Juan XXIII y Juan Pablo II. Fueron elevados a los altares como Santos. Al primero no lo conocimos, al segundo lo cubrimos como reportero en las Lomas de Bracho.
¡Aquel 12 de mayo de 1990!

El próximo 12 de mayo de cumplirán 24 años de que un Papa visitara Zacatecas y escuchara las campanas de nuestra Catedral Basílica, que el poeta Ramón López Velarde escribiera en la Bizarra Capital lo siguiente:
“Y una Catedral, y una campana
mayor que cuando suena, simultánea
con el primer clarín del primer gallo,
en las avemarías, me da lástima
que no la escuche el Papa”.
¡Finalmente escuchó las campañas!
Para nuestra generación Juan XXIII no significa mucho, fue poco conocido. Sin embargo, es catalogado como un Papa hombre bueno y sencillo, nació a finales del siglo XIX. Sus méritos: convocar al Concilio Vaticano y dejar vigente a la Iglesia en el mundo actual. Murió en 1963. Vivió las dos guerras mundiales.
¡Nos quedamos que fue un Papa bueno!

Escribimos para no olvidar que la visita en 1990 de Juan Pablo II a Zacatecas cobra fuerza para la Diócesis de Zacatecas ahora que fue llevado a los altares como Santo. Más allá de credos e ideologías no deja de ser importante la canonización que se dio en las primeras horas del domingo en El Vaticano.
¡Un Santo que estuvo en Zacatecas!

Nos viene a la memoria aquellos ríos de gente desde la entrada norte de la ciudad hasta las Lomas de Bracho haciendo un alto contra los protocolos de seguridad en la Catedral Basílica. El papamóvil se paró justo abajo del Callejón de Veyna.
¡Y las campanas sonaron!

Hombres claves para su visita

Sin duda, el ahora ex gobernador Genaro Borrego Estrada y el Obispo Javier Lozano Barragán (hoy Cardenal) fueron piezas claves para que viniera el Papa Juan Pablo II. El primero lo invitó a venir, le escribió una carta, el segundo dio el debate en México ante las autoridades de la Iglesia mexicana y El Vaticano.
¡Al final el Papa quiso venir a Zacatecas!

Los empresarios Juan Guillermo Zesati y Juan Enríquez Rivera, entre otros, fueron parte importante dentro de la organización. Francisco Murillo Belmonte cargó con la responsabilidad de la seguridad en el recorrido junto con el Estado Mayor presidencial, la Policía Federal y del propio Vaticano.
¡Eran tiempos de paz en Zacatecas!

Desde luego, hubo miles de zacatecanos que tuvieron participación callada, sin tanta aparición pública, pero sí eficaz. Casi 24 años después, varios de ellos ya murieron, otros, con la canonización de Juan Pablo II sentirán alegría porque contribuyeron con su trabajo a este acontecimiento.
¡Hay que decirlo!

Los estudiosos de las estadísticas hablaron de cerca de 2 millones de personas quienes vieron al Papa, sumando la gente que lo vio por las calles y la que se concentró en las Lomas de Bracho. Difícilmente, Zacatecas vivirá un evento similar. Pernoctaron aquí desde tres días antes gente de otros estados.
¡Y difícil es difícil!

Para los católicos del mundo Juan XXIII será considerado como el Papa que puso a la Iglesia vigente en el mundo actual y a Juan Pablo II como el Papa de la Familia. Estamos pues, ante dos nuevos Santos de la Iglesia católica que vivieron en contextos muy distintos.
¡Ya estarán en los altares!

Como uno más de los que estuvimos concentrados desde el 11 de mayo de 1990 queda para el anecdotario que la gente no durmió ese día y el 12 de mayo los miles de visitantes con mucha euforia cantaron, gritaron, lloraron, antes, durante y después de la visita papal.
¡Todo era fiesta!

En medio de toda esta historia, no podemos dejar de olvidar al Niño Milagro, de Río Grande, Zacatecas, Herón Badillo. Es la historia de un niño al que pronosticaban pocos días de vida por una enfermedad y que hoy puede vivir para contarla.
¡El milagro zacatecano!

Recordar lo que aconteció en antes, durante y después del 12 de mayo de 1990 nos llevaría más espacio que no tenemos. Sin embargo, el propósito de estas modestas líneas no es otro, que señalar que estuvo en Zacatecas un Papa, que escuchó las campanas de Catedral y visitó el pueblo minero zacatecano.
¡Hoy ese Papa es un Santo!

Para en el anecdotario:

1) Sostenemos la tesis: el Festival Cultural Zacatecas debe replantearse. El sábado llegó a su fin la edición número 28. De acuerdo con la información oficial todo salió bien, se rompieron las expectativas económicas y de visitantes con respecto al 2013. Bastante derrama económica y cero cancelaciones de artistas. En suma: se obtuvo una buena calificación.

* La sociedad tiene la última palabra.

Es tan sólo una opinión.

(*) Periodista.
[email protected]

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