Canta un amigo y Zacatecas se le rinde a Alberto Cortés

Zacatecas, Zac.- A la amistad, al amor, a la mujer y, sobre todo, a la vida, cantó Alberto Cortés en la Plaza de Armas que, a reventar, lo recibió con aplausos que lo acompañaron durante las dos horas de recital.

Puntual hizo su aparición en el escenario, desde donde deleitó con todos sus éxitos a los asistentes. Y es que lo había adelantado minutos antes, él no es un artista que esconda sus grandes canciones, al contrario, «estoy orgulloso de ellos, aunque ahora ya son del público».

Un piano –a cargo de Néstor Ballesteros–, su voz y su inspiración fueron suficientes para mantener a los miles que temprano llenaron la Plaza de Armas.

Al momento de cantar «Te llegará una rosa cada día», el ganador de un Grammy a la trayectoria equivocó la letra, lo que tomó con humor al gritar «eso ya lo había dicho». El público todo le perdonó.

Doliéndose de la rodilla derecha, misma que hace unos días le fuera operada, Alberto Cortés se mantuvo sentado la mayor parte del concierto, aunque para interpretar a José Alfredo Jiménez se levantó para cantar «A Ella».

Con sus 72 años a cuestas, el argentino hizo gala de buen humor, y cumplió a los zacatecanos y turistas que salieron complacidos, sobre todo porque eligió a Zacatecas, para estrenar su última composición «El chiquito García». Y es que, platicó, su verdadero nombre es Alberto García, a quien en su juventud apodaban precisamente «El chiquito García».

Ante la ausencia de apoyo por parte de los organizadores, una señora tuvo que lanzarle un paquete de pañuelos desechables, ante la constante molestia que su nariz le dio durante todo el concierto.

Obviamente, Alberto Cortés no podía olvidar un homenaje a su amigo Facundo Cabral, a quien «una bala de hielo» le quitó la vida «y a nosotros nos dejó ciegos».
Así, «No soy de aquí ni soy de allá» fue coreada en la Plaza de Armas.

Tras recibir el reconocimiento de»El Minero de Plata», de manos del gobernador Miguel Alonso, entonó «Mi árbol y yo». Para despedirse recordó su amistad con Zacatecas y terminó diciendo: «Cuando un amigo se va». Ya sin micrófono y con la emoción a flor de piel.

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