UAEM, única en contar con Centro de Conservación de Tigridias

Tenancingo, Edomex, 14 de julio.- El Centro Universitario Tenancingo de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), único espacio universitario del país que cuenta con un Centro de Conservación de Tigridias, llevó a cabo este jueves el Simposio Tigridias de México, marco en el que especialistas de todo el país presentaron sus trabajos de investigación con respecto a la distribución de estas flores, su estudio genético, la obtención de híbridos, historia y uso, así como su caracterización morfológica y molecular, prioridades en el uso y conservación.

La académica de la UAEM, Vladimira Palma Linares explicó que este ejercicio académico se organizó en conjunto con la Red Tigridia, que forma parte del Sistema Nacional de Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura de nuestro país.
En el marco de este ejercicio académico, Palma Linares explicó que éstas conforman un género de plantas con importancia ornamental; su nombre deriva de su similitud con la piel de un tigre, ya que tiene manchados los pétalos, por lo que incluso, en nahua se le conoce como oceloxóchitl o flor de tigre.

Su importancia, abundó, radica en que México cuenta con 41 especies de tigridias que se distribuyen en 80 por ciento del territorio, de las cuales, 30 son endémicas, es decir, exclusivas del país.

Son cinco, abundó, las especies con mayor distribución: pavonia, en 26 estados de la República; multiflora, en 15; meleagris en ocho y vanhoutteien, en nueve. En tanto, los estados más ricos en especies de tigridia son Oaxaca, Michoacán, Jalisco y el Estado de México, con 12 especies cada uno.
En el país, abundó, son pocos los jardines que poseen ejemplares de tigridias; de ahí la importancia de este tipo de trabajos académicos, que cuentan con la presencia de especialistas y público interesado, porque el género tiene importancia ornamental y económica, ya que posee características de gran belleza.

La más popular de las especies, indicó, es la pavonia, que en México posee una importancia histórica y social que no se difunde lo suficiente, como lo demuestra su nula comercialización y la inexistencia de las 40 restantes en los jardines y parques.
De entre las ornamentales nativas de México, refirió, la dalia, nochebuena, cempasúchil, cactáceas y orquídeas, son las que se introdujeron al comercio y cuentan con el respaldo de asociaciones, productores; incluso, están presentes en colecciones institucionales y privadas, lo que no sucede con las tigridias, a pesar de su diversidad y gran belleza.
Vladimira Palma Linares consideró que algunas de las acciones que se deben realizar para la conservación de las tigridias son: el mantenimiento in situ y ex situ, realizar estudios de distribución detallados por entidad federativa o tipo de vegetación, análisis ecológicos de las especies y dar a conocer a los viveristas las especies que pueden ser usadas en jardinería, entre ellas: pavonia, augusta, mexicana, meleagris y ehrembergii.

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