Marginación económica y social repercute en pérdida de usos y costumbres

Toluca, México, 31 de mayo.- La marginación social, económica y cultural tienen como consecuencia la pérdida de algunos usos y costumbres que forman parte del catálogo de tradiciones de las diversas regiones que conforman el Estado de México, aseguró la profesora e investigadora de la Facultad de Antropología de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), Laura Reyes Montes.
Este fenómeno, abundó la autora del “Estudio antropológico de una región agrícola al norte de la entidad mexiquense”, ocurre principalmente en el ámbito de la agricultura, donde existe una amplia gama de usos y costumbres que forman parte de la riqueza cultural de las cinco etnias de la entidad.
Indicó que el fenómeno de marginación que por siglos han padecido los pueblos indígenas tiene repercusiones sociales y culturales de gran impacto, principalmente relacionadas con la producción agrícola, que poseen un valor cultural sumamente importante porque integran el bagaje cultural de la región y forman parte de los elementos que dan identidad a las naciones.
Sin embargo, subrayó, existen comunidades que se han dado a la tarea de preservar y rescatar esas tradiciones; un ejemplo, citó la investigadora, es el caso de los campesinos del norte del Estado de México, principalmente del municipio de Ixtlahuaca, quienes desarrollaron respuestas a las presiones y cambios socioeconómicos del país.
Lamentablemente, dijo, en la mayoría de los casos esto no sucede, por lo que consideró necesario generar propuestas que permitan a las comunidades indígenas conservar sus tradiciones y al mismo tiempo, les ayuden a adaptarse a los nuevos procesos de producción que beneficien su economía y mejoren su calidad de vida.
Comentó que de acuerdo con estudios llevados a cabo en algunas comunidades de la región norte del Estado de México, se observan ciertos grados de marginación, aunque ello no implica un total aislamiento, pero sí una mayor dependencia y vulnerabilidad con respecto a la sociedad y a la economía nacional e internacional.
La investigadora universitaria explicó que la creciente marginación en la economía y la organización de la sociedad nacional, que se presenta también en la entidad mexiquense y en la mayoría de las zonas rurales del país, ha impactado en la agricultura, que se adapta a condiciones ambientales diferentes, sistemas de cultivo innovadores –generales y especiales-, variedad de plantas, implementos y técnicas utilizadas.
Dichos factores, afirmó Reyes Montes, propician que no exista autosuficiencia de la sociedad campesina en diversos rubros, incluyendo la agricultura, que tradicionalmente se observaba como su medio de subsistencia.

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