Los resultados del registro de celulares

En febrero de 2009 la anterior legislatura federal aprobó el Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Celular (RENAUT). Se había disparado el número de delitos cometidos bajo el anonimato que otorgan las líneas de teléfono móvil bajo el régimen de prepago.
Era muy sencillo para cualquier delincuente adquirir una línea telefónica de 300 pesos sin aportar ningún documento de identificación y utilizar el aparato para amenazar, extorsionar, simular secuestros o cometer secuestros reales y con estos aparatos  exigir el pago a los familiares sin riesgo alguno de ser rastreado e identificado.
Los criminales encontraron en los teléfonos móviles un instrumento de trabajo ideal por su bajo costo, accesibilidad y nulo control de las autoridades.
La solución que encontraron los diputados fue establecer un registro en el que cada usuario de teléfono móvil tuviera que aportar algún documento de identificación que permitiera conocer sus datos básicos.
Para ello se reformaron varios artículos de la Ley Federal de Telecomunicaciones. Sin embargo quedaron pendientes varias reformas complementarias, entre ellas una al Código Penal Federal para castigar de manera efectiva a quienes hicieran mal uso de la información contenida en el RENAUT.
Durante el primer periodo de sesiones de la nueva legislatura, presenté una iniciativa de reforma para blindar estos datos y castigar de manera severa a quienes hiciera mal uso de ellos.
A más de un año de distancia no se ha dictaminado la iniciativa. Esta semana compareció ante la Comisión de Comunicaciones de la Cámara de Diputados el maestro Mony de Swaan, presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones, instancia que fue responsable, junto con la Secretaría de Gobernación, de la implementación del Sistema de captura de los datos del RENAUT. En esa ocasión le dije:
El viejo dicho popular mexicano dice: piensa mal y acertarás. En esta ocasión los ciudadanos acertaron de nuevo a sus peores temores. A los meses de obligarse, mediante amenazas y presiones de todo tipo a registrar millones de líneas telefónicas, nos enteramos de que el RENAUT puede adquirirse en el mercado negro por unos cuantos cientos de pesos. El Estado mexicano terminó gastando millones para poner al alcance del bolsillo de cualquier delincuente de quinta categoría los datos de los ciudadanos.
Señor presidente de Cofetel, le pregunto:
¿Tiene usted el número de delincuentes que nuestras autoridades han atrapado gracias a los datos contenidos en el RENAUT?
¿Tiene usted el dato de cuántas copias piratas de estas bases de datos están circulando en el mundo criminal?
¿Han investigado e identificado al funcionario o funcionarios responsables del mal uso de estos datos?
¿Cuántas extorsiones, amenazas y muertes han cometido los criminales utilizando los datos que con tanto esfuerzo y dinero reunió y sistematizó el Estado mexicano en una acción en la que intervino, de manera fundamental, la dependencia a su cargo?
Le quiero recordar, maestro de Swaan que Cofetel y la SCT donde usted trabajaba fueron protagonistas principalísimos de este proceso. Fue en el Ejecutivo federal en donde se diseñó el proceso para el registro de las líneas mediante la  Clave Única del Registro de Población (CURP),  en lugar de exigir la presentación física de un documento oficial de identificación, como establece la Ley.
¿Tiene usted alguna propuesta para solucionar los problemas asociados en el RENAUT o simplemente deberíamos cancelar el proyecto, derogar la reforma a la ley que lo creó y disculparnos todos con los ciudadanos que han resultado afectados?
Para todo ello, no recibí respuesta. Y  seguramente va a pasar esto último.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *