El Desarrollo Sustentable comienza en el ámbito Municipal

Ante fenómenos devastadores para la humanidad como el cambio climático, debemos comprometernos a participar en su mitigación y adaptación.  Las consecuencias del calentamiento global son diferenciadas, pero las alteraciones de los patrones climáticos nos afectan a todos; aunque en mayor medida a los países menos desarrollados, donde sus efectos son devastadores.
Por tal motivo, debemos potenciar el desarrollo de actividades sobre cambio climático en centros de educación, con especial atención a las nuevas generaciones: educar y concienciar a los jóvenes y a los niños, es una apuesta segura por nuestro medio ambiente. No sólo porque su buen comportamiento asegura el futuro, sino porque ellos incluso pueden contribuir a educar a sus mayores.
La participación de la sociedad es vital en esta gran cruzada por la mejora de nuestro entorno natural y por la construcción de una sociedad viable y justa. Por ello, he venido insistiendo en que los gobiernos municipales y su población, tienen que asumir plenamente el manejo de sus recursos y una participación efectiva en el diseño y aplicación de políticas públicas que remedien los impactos de un desarrollo históricamente desigual y ambientalmente nocivo en la vida cotidiana del ciudadano.
Debemos poner atención a la situación ambiental en Zacatecas: la población, además de multiplicarse en diversas regiones a tasas todavía elevadas, registra flujos crecientes de movilidad y migración, como parte de un proceso expansivo de urbanización y ocupación del territorio y sus zonas verdes, y en el que sus recursos naturales se deterioran cada vez más e incluso se agotan. Nuestra entidad se encuentra ante graves problemas ambientales de contaminación de nuestros mantos freáticos y ríos, contaminación provocada por desechos industriales, mineros y químicos y ante una tendencia hacia la desertización y deforestación. A esto hay que agregar que nuestros centros de población por lo regular han crecido sin planeación.
En cuanto a los efectos del cambio climático, Zacatecas ha registrado un incremento en la temperatura por el orden de los 4.5 grados centígrados tan sólo en los últimos 38 años. Además, en la mayoría de nuestro territorio se están presentando temperaturas más bajas en época invernal, es decir, el clima se ha vuelto más extremo. De seguir la tendencia actual en los impactos ambientales, los climas del estado -que son secos cálidos y semicálidos-  incidirán con mayor fuerza sobre su superficie.
En materia hídrica, las aguas residuales son llevadas a los mantos acuíferos, lo que ha provocado serios problemas de salud entre la población, pues es común que la gente se bañe e ingiera agua de los ríos; hasta el 2007 sólo funcionaban cinco de las 25 plantas de tratamiento de aguas residuales. Por lo que toca a nuestros ríos, éstos tienen elevados niveles de contaminación: el río San Pedro, ubicado en el municipio de Genaro Codina, que desemboca en Aguascalientes, es uno de los cuatro cauces más contaminados. En la misma situación se encuentran los ríos Juchipila, Aguanaval y Tlaltenango; la contaminación de los ríos altera de manera sustancial el equilibrio de los ecosistemas.
Respecto a los residuos peligrosos, los jales, metales, químicos, en Zacatecas también representan un problema: tan solo en el año 2007 se generaron 429 mil toneladas de residuos sólidos urbanos, que fueron a parar a los 78 tiraderos de basura a cielo abierto que operan en la entidad.
Debido al desarrollo y modernización en los procesos de extracción y procesamiento de los recursos minerales, así como a la generación de grandes cantidades de residuos provenientes de sus procesos, la industria minera en México ha generado una gran cantidad de sitios contaminados a lo largo de todo el país.
La producción minera en México, se concentra en doce entidades, entre ellas, Zacatecas. Lo preocupante es que prácticamente todas las etapas de los procesos mineros generan problemas ambientales de alto impacto: aguas residuales, residuos peligrosos y, en algunos casos, emisiones a la atmósfera.
Sin embargo, dos de las etapas que más contaminación producen son las de explotación de los minerales y la de fundición/refinación. En nuestro estado existen ocho sitios contaminados con residuos peligrosos que tienen un alto nivel de riesgo a la salud y al medio ambiente por las minas que están en operación. Como ejemplo, tenemos la comunidad San Felipe de Nuevo Mercurio en el municipio de Mazapil; lugar en el que desde hace más de veinte años se depositaron ilegalmente materiales altamente contaminantes. Aunque ya se han efectuado acciones que han reducido los impactos ambientales, es necesario resolver a fondo, es decir, de manera definitiva. la problemática en ese lugar.
Ante este escenario y siendo patente el rezago en materia ambiental, tanto a nivel nacional como estatal y municipal, las diputadas y diputados del Partido de la Revolución Democrática presentamos el jueves pasado, una Iniciativa de Reforma a la Ley Orgánica del Municipio del Estado de Zacatecas, para crear una dirección, área o instancia específica para la atención y gestión medioambiental, según la población y condiciones económicas y administrativas de cada Municipio.
Como he afirmado en otras ocasiones,  es desde el  espacio municipal donde se tiene que encarar la lucha por un verdadero desarrollo sustentable y dar respuesta a la igualdad de oportunidades, al fomento de conductas cívicas, a la integración ciudadana, al cuidado cotidiano de nuestros recursos naturales, a mejores opciones educación y al goce de bienes culturales y espacios recreativos. No hay que olvidar que es en la política local donde se comienza a forjar y construir una nación,  y que la paticipación social es lo que da viabilidad y fortaleza al Estado democrático.

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