Asegura Amalia García que en la clase política existe machismo

Por Mary Chávez
Notimex
En la clase política mexicana existe machismo y resistencias contra las mujeres que buscan acceder a puestos de representación popular, «pero la determinación es no darnos por derrotadas nunca», afirma la ex gobernadora de Zacatecas, Amalia García.
En entrevista exclusiva en el marco conmemorativo del Día Internacional de la Mujer, manifestó que el sello de su administración 2004-2010 fue la de promover un gobierno que disminuyera la desigualdad entre mujeres y hombres.

Amalia García Medina, integrante de la izquierda mexicana, es una de las cinco mujeres que en los últimos 30 años ha gobernado una entidad en México, junto con Colima, Tlaxcala, Yucatán y el DF, según datos del INEGI.

Hija del ex gobernador zacatecano Francisco E. García, desde muy joven ingresó en la política y su trabajo la ha llevado a ser presidenta nacional del PRD, senadora, diputada federal y la primera mujer de izquierda en México en ganar en las urnas una gubernatura, entre otros cargos.

Quien fuera la primera y única gobernadora de Zacatecas, reconoce que a lo largo de su trayectoria profesional ha visto y vivido en la clase política un gran machismo.

«Sí hubo obstáculos, resistencias y visión machista. La hay, es parte de nuestra sociedad y frente a esa cultura machista arraigada fuertemente en nuestro país y Zacatecas -que se expresa mayormente en algunos círculos- nuestra decisión fue no darnos por derrotadas nunca».

Siempre, con toda determinación y entusiasmo, fuimos hacia delante con convicción de que teníamos la razón», dijo.

Así lo comenta la perredista al hablar sobre su experiencia como titular del Poder Ejecutivo de su tierra natal, cargo que concluyó apenas hace seis meses y que desde entonces se ha visto inmersa en una serie de críticas por parte de la oposición y es investigada por desvío de recursos por el actual gobierno priista.

Pese al refrán popular de que «nadie es profeta en su tierra», García Medina manifiesta satisfacción por haber sido la primera mujer gobernadora de Zacatecas e incluso asegura que volvería a tomar la decisión de competir en las elecciones y reafirmaría muchas de las acciones hechas a lo largo de su sexenio.

El trabajo realizado lo hizo asumiendo costos y porque siempre tuvo el respaldo social, contradiciendo pronósticos políticos de que una mujer no ganaría los comicios.

Hay machismo en la clase política, pero «yo nunca me sentí excluida ni disminuida ante nadie», porque cuando asistía a reuniones o gestionaba recursos «lo hacía en representación de la sociedad», argumenta.

Pero también presentaba propuestas y proyectos consistentes, con sentido y viabilidad, aunque «mi fuerza principal estaba en el respaldo de la gente» y ahí están los resultados, afirma.

Como ejemplo refiere que al iniciar su gobierno en el 2004 Zacatecas recibía con su antecesor y correligionario, Ricardo Monreal, un presupuesto de ocho mil 500 millones de pesos, pero al concluirlo en el 2010 y entregarlo a su sucesor priísta, Miguel Alonso, la asignación histórica fue de 19 mil millones.

Nunca me conformé con lo que me daban, iba por más para resolver las prioridades del estado y busqué ampliaciones presupuestarias, tema que hoy ha generado debate, pero no sólo lo hice el último año de gobierno, sino todo el sexenio.

Lo anterior lo dice en referencia directa a las auditorías que actualmente lleva a cabo el gobierno priista del estado a su administración por presuntas irregularidades en la aplicación de casi dos mil millones de pesos.

En el tema de las ampliaciones presupuestales, señala que cuando hubo dudas o resistencias en el ámbito federal, ella continuaba con las gestiones, como sucedió con la autopista Zacatecas-Saltillo, que ya sólo falta un pequeño tramo para terminarla.

Ser titular del Ejecutivo le dio la oportunidad de poner en práctica todos los postulados de izquierda y su convicción de luchadora social y promotora de la equidad de género que durante su vida promovió.

A su arribo, García Medina sentó, literalmente, a todos los funcionarios del gobierno del estado, desde los secretarios hasta los trabajadores, para recibir capacitación en género.

Luego, su gobierno implementó el Modelo de Equidad de Género, sistema de gestión que recibió múltiples reconocimientos nacionales e internacionales, porque hizo obligatorio la aplicación de presupuestos y políticas públicas con esa visión, que buscaba disminuir la desigualdad entre hombres y mujeres.

Fue en el gobierno de la perredista cuando se logró que por primera vez el Instituto Electoral del Estado de Zacatecas (IEEZ) y el Poder Judicial del Estado estuvieran encabezados por mujeres.

Además, en su gabinete se integró a un amplio número de zacatecanas, quienes ocuparon puestos de primer nivel, como la Secretaría de Educación y Cultura (SEC), los Servicios de Salud de Zacatecas (SSZ), la Contraloría Interna del Estado y el Consejo Zacatecano de Ciencia y Tecnología, entre otros.

Al hablar sobre las acciones con enfoque de género realizadas en su administración, la otrora mandataria zacatecana refirió orgullosa la construcción del Hospital de la Mujer, programas de apoyo a jefas de familia y madres solteras; así como de salud especiales para las y los zacatecanos.

Con visión de mujer, explica, se promovió la cultura y la ciencia, se combatió la violencia contra la mujer y la familia con la creación del Centro de Atención a la Violencia Intrafamiliar y un albergue y se atendió a los niños y niñas, entre otras acciones.

«Cada quien habla como le fue en la feria, para mí el gobernar Zacatecas fueron seis años de grandes retos, de dificultades, de enfrentar obstáculos» pero lo volvería a hacer, porque esa fue mi decisión, retomar los retos y salir adelante, porque «los sueños sólo se hacen posibles cuando se intenta lo imposible», concluyó.

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