Medios y Sociedad

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HÉCTOR ALBERTO ALVARADO GÓMEZ *

A lo largo de la historia, los medios de comunicación han jugado un papel fundamental en el desarrollo de la sociedad, siendo su avance tecnológico y apertura para la expresión de los ciudadanos, factores que han determinado diversos cambios sociales que han repercutido en la transformación de la estructura organizacional de los pueblos. La evolución de los medios, no sólo han repercutido en el modelo de comunicación establecido, sino también en el modelo educativo, en el régimen legal, político y la manera en que los seres humanos nos relacionamos.

Basado en el estudio de los pensadores clásicos Carlos Marx y Max Weber, el autor John B. Thompson expone cuatro factores por lo que la sociedad de la edad media se transformó de manera significativa, marcando el fin de esa época y el comienzo del mundo moderno. “En primer lugar, el surgimiento de sociedades modernas implicó un cambio en el modelo económico, pasando del feudalismo al sistema capitalista. En segundo termino, el sistema político medieval, donde prevalecían las Ciudades-Estado, se transformó en un sistema de Estados-Nación. En tercer término la concentración del poder militar en manos de las nuevas naciones. Y el cambio de la cultura simbólica”, para lo cual fue fundamental el desarrollo de la imprenta. Distinguiendo cuatro formas de poder: económico, político, coercitivo y simbólico.

La tesis que John B. Thompson desarrollada en el segundo capítulo de su libro Los media y la modernidad es que: “Si en un primer momento nos, no tanto en los valores, actitudes y creencias, sino más bien en la en las formas simbólicas y en sus medios de producción y circulación en el mundo social, entonces deberíamos darnos cuenta de que, con el advenimiento de las sociedades modernas a fin de la edad media y principios del periodo moderno tuvo lugar una transformación cultural sistemática. En virtud de una serie de innovaciones técnicas asociadas con la impresión y posteriormente con la codificación electrónica se produjeron y reprodujeron formas simbólicas sin precedentes. Las pautas de comunicación e interacción empezaron a cambiar de manera profunda e irreversible”.

Los medios: arma de doble filo para el poder económico y político

Desde el surgimiento de la industria medios de comunicación, que data del siglo XV, estos has sido un instrumento fundamental del poder simbólico debido a que: son un recurso de poder, son el ámbito donde se desarrollan la mayoría de los asuntos de la vida pública, son fuente importante de definiciones e imágenes de la realidad social, son fuente de fama, son el origen de un sistema de significados que producen un patrón de lo que es normal y porque acaparan la mayor parte de las actividades del ocio y entretenimiento.

Si tomamos como referencia a Denis McQuail, podemos decir que los medios son instituciones sociales establecidas, con sus propias normas y prácticas propias pero quedan sujetos a definiciones y limitaciones por parte de la sociedad y por parte de la autoridad, es decir, a las normas que establece el Estado Moderno.

El poder simbólico que representan los medios de comunicación es un factor de fortalecimiento para los poderes: económico, político y coercitivo. Por ello, y una vez que Gutenberg desarrolló en 1450 las técnicas necesarias para la explotación comercial de la imprenta, tanto la Iglesia como el Estado trataron de usarla para sus propósitos, encargando documentos oficiales, imprimiendo bandos, regulaciones, entre otros trabajos.

Pero también son un factor de riesgo para los poderes establecidos, por su capacidad de generar una culturización distinta a la establecida, podemos citar como ejemplo el surgimiento de las lenguas vernáculas a finales del siglo XVII derivado de la publicación masiva de textos, fue por ellos que también existieron intentos por controlar la producción de impresiones al grado de que “en 1501, el Papa Alejandro VI trató de establecer un sistema integral de censura que buscaba prohibir la impresión de cualquier libro que careciera de la autorización de los poderes eclesiásticos”.

Los aspectos más importantes de la sociedad –aquellos que conciernen al reparto y ejercicio del poder, a la gestión de los problemas y a los procesos de integración y cambio- se centran en la comunicación, particularmente, en los mensajes transmitidos por los medios públicos en forma de información, opiniones, relatos o entretenimiento. Por ello, desde el surgimiento de la mediatización de los mensajes, los poderes económico, político y coercitivo requieren tener de su lado y controlado al poder simbólico para fortalecerse, por el contrario, mantenerlo en contra significa tener una amenaza constante.

En los tiempos del surgimiento de la imprenta, este riesgo lo vivió el clero católico con la publicación masiva de los textos de Martín Lutero: de “las noventa y cinto tesis de Lutero”, en 1517, y “A la nobleza cristiana de la nación alemana” en 1520 que derivaron en la fragmentación de la Iglesia Católica.

Por otro lado, puedo asegurar que el poder simbólico de los medios de comunicación puede actuar, al mismo tiempo, como poder coercitivo en casos en el que el poder económico pretende presionar o intenta someter al poder político; ejemplificaré esta situación, citando el texto de Jenaro Villamil, Televisa Ataca de Nuevo: a Cofeco, publicado el 17 de enero del 2012 en su página de Internet Homozapping:

“La noche del lunes 16 de enero, El Noticiero con Joaquín López Dóriga, en Canal 2 de Televisa, difundió durante más de cinco minutos las declaraciones de la diputada federal perredista Estela Damián Peralta, quien anunció que pedirán la renuncia de Eduardo Pérez Motta, presidente de la Comisión Federal de Competencia, por tener “resultados torpes, tibios y burocráticos para incrementar la competencia”. La legisladora, presidenta de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación en la Cámara de Diputados, hacía referencia a la actuación de Pérez Motta en el asunto de la concentración en el mercado de la producción y la distribución de las tortillas, alimento básico del mexicano”.

Más que ser una nota de interés público, cuyo contenido tenga una repercusión o relevancia social, “en realidad, se trató de una presión encubierta de nota informativa por una razón fundamental: Pérez Motta, funcionario que ha navegado entre las presiones de Televisa, Telcel, TV Azteca y las grandes industrias que actúan de forma monopólica, se ha expresado en contra de aprobar la fusión entre la empresa de Emilio Azcárraga Jean y Iusacell, la telefónica de Ricardo Salinas Pliego, el segundo empresario supuestamente “competidor” del primero”, señaló Villamil.

En el fondo del asunto, a quien intenta presionar la televisora con ese tipo de mensajes, no es propiamente a COFECO, sino al Gobierno Federal incluido el Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa.

Los medios: ventana al conocimiento.

Como señalé en el párrafo inicial, una de las repercusiones sociales que causa el desarrollo tecnológico y la aparición de nuevos y más variados mecanismos de comunicación, se da en el modelo educativo, en la mayoría de los casos, los medios representan una ventana al conocimiento porque facilitan el acceso a información que sin la ayuda de ellos sería prácticamente imposible poder obtenerla.

En el caso particular de la imprenta, John B. Thompson afirma que, su surgimiento, facilitó y estimuló el renacimiento del interés por la antigüedad que se había mantenido oculta para la literatura italiana desde el siglo XII. “La difusión del humanismo italiano en el resto de Europa, se debe en gran media al papel que desempeñaron editores y traductores que gracias a la capacidad reproductiva de la imprenta, pudieron hacer llegar el conocimiento del humanismo del quattrocento a diversas partes de Europa”

Además, la imprenta también permitió difundir y acumular datos sobre el mundo natural, la esfera social y materias como la astronomía, anatomía, botánica, medicina, matemáticas, geografía, entre otras. La imprenta creo un flujo de datos que podían ser consultados, discutidos y debatidos por las personas (Thompson, 1998)

Puedo afirmar que la imprenta cambió de manera radical la forma de vida de la sociedad, considero que es uno de los inventos más importantes y que mayores beneficios ha dejado a la humanidad porque a través de los textos que se han impresos se ha trasmitido el conocimiento de las cosas que han ocurrido en el mundo, además con la virtud de dejar un registro histórico perdurable, situación que no ocurre con la radio o la televisión.

Los efectos que ocasionó la imprenta en el siglo XV, son equiparables a lo que está causando el Internet en el siglo XXI, una revolución absoluta radical en la forma de transmitir el conocimiento, en el modelo de comunicación y en la manera en que los seres humanos se interrelacionan.

¿Estamos en el fin de la Era Moderna?

Si nos basamos en los factores que significaron el fin de la Edad Media y el surgimiento de la Era Moderna -cambio de sistema económico, reforma del sistema político, nuevos métodos coercitivos y cambio en la cultura simbólica- planteados por John B. Thompson y los ubicamos a lo que ocurre en la actualidad del siglo XXI podemos plantearnos la pregunta: ¿Estamos ante el fin de la Era Moderna y el surgimiento de una nueva?

En materia económica, las crisis financiera de año 2008 surgida en Estados Unidos con la caída de la industria inmobiliaria, basada en el sistema hipotecario, lo que provocó el colapso de Wall Street, situación que para el Premio Novel de Economía Joshep Stiglitz significa “para el fundamentalismo de mercado, lo que la caída del Muro de Berlín fue para el comunismo; le dice al mundo que esta forma de organización económica no es sustentable”.

Además señala que “La agenda de la globalización ha estado estrechamente vinculada con los fundamentalistas del mercado; la ideología de los mercados libres y la liberalización financiera. En esta crisis, hemos visto el fracaso de las instituciones más orientadas al mercado en la economía más orientada al mercado y que corren hacia el gobierno en busca de ayuda. Todo el mundo dirá ahora que éste es el fin del fundamentalismo de mercado”, lo que implica el principio del fin para el capitalismo.

Aunado a la crisis financiera de Estados Unidos, tenemos la recesión en la que se encuentra sumergida la Unión Europea, causada principalmente por la insuficiencia de algunos países por pagar su deuda como el caso de Grecia, lo que ha implicado que los países del viejo continente implementen medidas rigurosas de austeridad que tiene implican recortes en el gasto social, congelar salarios, incrementar impuestos y desempleo, lo que significa congelará la actividad económica, acción que repercutirá en el mundo entero.

Recientemente se desarrollo en Davos, Suiza, el Foro Económico Mundial donde líderes políticos, empresarios, académicos y especialistas de todo el mundo se reunieron para analizar la situación económica global, entre las preguntas que plantearon los organizadores del evento estaban: ¿el capitalismo tiene futuro? ¿Es apto para el siglo XXI? Y si lo es, ¿Qué debe Cambiar? La respuesta a estas interrogantes que dio a la cadena británica BBC el fundador e impulsor del foro, Klaus Schwab fue: “El capitalismo en el mundo actual ya no encaja en el mundo que nos rodea”

El cuestionamiento en materia económica son: ¿Hacia dónde debe dirigirse el mundo? Las determinaciones que se tomen, tendrán un alto impacto en el desarrollo de la sociedad y, sin duda, traerán consigo un alto impacto en el sistema político mundial.

El poder simbólico también está cambiando.

Por lo que hace al poder simbólico que representan los medios de comunicación, la revolución estamos viviendo con el auge de las redes sociales, principalmente Twitter y Facebook, es similar a la ocurrida con la invención de la imprenta, pero con la diferencia de que ahora todos los ciudadanos que cuentes con una cuenta de estas redes tiene una ventana al mundo en la que puede exponer libremente sus pensamientos, ideas, tesis, opiniones, creencias y ocurrencias a un sinnúmero de posibles receptores sin ninguna restricción, de manera inmediata y a muy bajo costo, situación no es imposible en otros medios de comunicación como el libro, el periódico, el cine, la radio y la televisión.

La importancia del fenómeno Twitter es que le ha dado a cada persona un medio de comunicación masivo. Esto es nuevo. Esto es grande.

“Ya nadie se queda callado. Si no te gusta algo, te metes a Twitter y tu voz será escuchada. Sólo en 140 letras, símbolos o espacios. Ni uno más. Pero alguien, en alguna parte del mundo, casi seguro te leerá. Políticos, actores, cantantes y periodistas ya no pueden decir que no saben lo que la gente piensa. Basta con meterse a Facebook o Twitter y sabrás -con pelos, señales y, a veces, hasta insultos- exactamente qué es lo que piensan de ti”, señaló el periodista Jorge Ramos en la que habló de las implicaciones de las redes sociales en la vida cotidiana de las personas.

En su texto, Jorge Ramos también destacó las implicaciones que las redes sociales han tenido en el lenguaje, tal como ocurrió con las traducciones a lenguas vernáculas de las primeras publicaciones hechas por la imprenta, “Twitter nos ha cambiado la ortografía y la gramática. O, para ser más precisos, las ha puesto patas p’arriba. Para meter todo en 140 caracteres hemos apachurrado y despanzurrado al español. Los acentos prácticamente han desaparecido. Twitter ha logrado lo que propuso el escritor colombiano, Gabriel García Márquez, en un polémico discurso en Zacatecas, en 1997, mucho antes de que existiera siquiera el concepto de las redes sociales”.

Otro ejemplo del poder que pueden llegar a tener las redes sociales, es que las manifestaciones que sacudieron la estructura política del Medio Oriente en países como Túnez, El Cairo, Irán y terminaron con el regímenes dictatoriales como el de Hosni Mubarak en Egipto, y el de Muammar Gaddafi en Libia, que se habían perpetuado más de 30 años en el poder, fueron convocadas a través de las redes sociales Facebook y Twitter. También las manifestaciones de los Indignados (personas que se manifiestan en contra la falta de expectativas en el futuro, la opresión y la censura. Por los abusos y robos a plena luz del día de sus democracias corruptas y sus leyes medievales, las crisis económicas y el desempleo) en Chile, España, Inglaterra y Estados Unidos con el hasthag #occupywallstreet.

En su libro, Ciudadanos.mx, José Merino y Ana Francisca Vega señala que las redes sociales son una plaza pública. Particularmente Twitter, “es una conversación masiva entre entes privados que se lleva acabo en un espacio público. Es una conversación en la que, además, se intercambia información y se delibera intensamente”.

El poder que representan las redes sociales, sobre todo por ser un espacio que brinda plena libertad a los usuarios, ha llevado a que grupos del poder económico y político intenten censurarlo promoviendo regulaciones como el caso de la Ley SOPA (Stop Online Piracy Act) y la Ley PIPA en Estados Unidos, que pretendían regular el contenido que se comparte en las redes sociales, disfrazándolo de combate a la piratería, situación que provocó múltiples manifestaciones de usuarios a través del hasthag #StopSOPA así como el “apagón” (cierre de operaciones) que realizaron el pasado 23 de enero por empresas emblemáticas del Internet como: Wikipedia, Yahoo, Twitter, Facebook y Google, como medida de protesta contra estas normas, esta acción provocó que el Presidente Barack Obama se manifestara en contra de los ordenamientos causando que el Congreso de Estados Unidos decidiera posponer el debate en torno a estas leyes hasta encontrar una forma más adecuada de combatir la piratería en línea.

En México, el intento por regular las redes sociales se da a través de la iniciativa del Senador Federico Döring quien presentó una reforma a la Ley Federal del Derecho de Autor y la incorporación de algunos artículos a la Ley de Propiedad Industrial que busca: “inhibir las conductas de puesta a disposición de obras protegidas por la Ley Federal del Derecho de Autor, mismas que por su cantidad y volumen, aún sin contar con un ánimo de lucro directo o indirecto, o una ganancia a escala comercial, afectan la normal explotación de la obra en el entorno digital”.

La iniciativa del Senador panista ha tenido un amplio rechazo en las redes sociales y también ocasiono que el colectivo de hackers Anonymous haya intervenido la página web de la Secretaría de Gobernación y del Senado de la República, lanzado la campaña #OpDöring como medida de protesta.

Se puede identificar en las iniciátivas de Ley SOPA, PIPA y Döring la misma intención que tenía en 1501 el Papa Alejandro VI al buscaba prohibir la impresión de cualquier libro que careciera de la autorización de los poderes eclesiásticos: Censurar a un medios de comunicación que representa un enorme poder simbólico que los poderes económico y político no pueden controlar.

Sin lugar a dudas, el mundo está cambiando, los paradigmas establecidos de la época Moderna se están rompiendo y la humanidad está transitando hacia una nueva Era. La gran pregunta es: ¿Hacia donde vamos?

* Periodista

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